Derribo del antiguo Gaztetxe

La excavadora demoliendo el edificio que llevaba cerrado desde el año 2012. / MARIN
La excavadora demoliendo el edificio que llevaba cerrado desde el año 2012. / MARIN

En esta parcela surgirá un hotel cuyas obras podrían empezar en un plazo de tres meses

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO

La excavadora que tuvo que esperar a que se retirara un vehículo mal aparcado, derribaba ayer el edificio ubicado en el número 6 de la calle Filipinas. Edificio vacío, y fuera de uso desde el 2012, por no cumplir las condiciones de seguridad y habitabilidad necesarias.

Parcela, propiedad del Ayuntamiento desde julio de 1955, que cuenta con un jardincillo y un bloque, que en su día fue la Casa del médico, que derivó en el primer centro de salud (ambulatorio), que al trasladarse a la calle Etxezarreta, por acuerdo municipal en 1987 pasaba a acoger el Gaztetxe y durante un tiempo, en su planta baja, a la asociación de radioaficionados.

En el año 2012, la Corporación presidida por Igor Eguren, a petición de la Gazte Asanblada, encargaba a los técnicos municipales la realización del correspondiente informe centrado en las condiciones de seguridad y solidez del edificio. A la vista del análisis y conclusiones de los especialistas, el 10 de agosto de aquel año, el Ayuntamiento tomaba la decisión de cerrar el edificio y a la vez, buscar, conjuntamente con la Gazte Asanblada una solución al problema, que finalmente convenían en reubicar en lo que fue el colegio La Milagrosa, donde el Gaztetxe prosigue con su actividad desde noviembre del 2012.

En el planeamiento del municipio, la parcela que albergó la Casa del médico y el Gaztetxe quedaba calificada como residencial, es decir su destinada a la construcción de viviendas. Con el devenir de los días, el Consistorio, consciente de que la localidad no es capaz de atender a quien nos visita por cualquier circunstancia; turismo, negocios, deporte, etc, al carecer de una infraestructura hotelera, que consideraba necesaria, reconvertía el destino de la parcela a uso hotelero; sin duda, una asignatura pendiente en la localidad.

A partir de ahí, el Consistorio, tras un largo proceso de tramitación que le llevaba más de dos años, con el objetivo puesto en levantar en este espacio un hotel, en mayo del año pasado publicaba en el Boletín Oficial de Gipuzkoa el pliego de condiciones economico-administrativas por el que regir la venta, mediante subasta, de la parcela, de propiedad municipal, venta condicionada a la construcción de un hotel. Opción que encontraba la correspondiente respuesta favorable.

José Miguel Santamaría, alcalde de la localidad insistía ayer en que el hecho de contar con un hotel será beneficioso para los diferentes sectores de actividad: turismo, comercio, ocio, industria, etc, una herramienta más a favor del desarrollo económico que dinamizará el municipio. «Traerá ventajas para la población ordiziarra y será un atractivo para quienes visiten Ordizia. Se trata de una buena noticia además de para los sectores de actividad mencionados para los numerosos eventos culturales, festivos y deportivos que se organizan. Será bueno para las visitas y para la gente de casa. Además, la imagen del hotel cambiará, renovará y refrescará una de las entradas al centro urbano», enfatizaba.

«Ordizia se está transformando a través, entre otros aspectos, de su revitalización urbana. Este proyecto es un buen ejemplo. Se trata de una iniciativa privada que hemos impulsado desde el Ayuntamiento al detectar esta carencia. Entendimos que el lugar era apropiado. Pusimos las bases para satisfacer una necesidad que hoy comienza a ser una realidad» concluía.

A partir de ahora turno para los correspondientes trámites administrativos. Si todo discurre correctamente las obras podrían iniciarse en un plazo máximo de tres meses.

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