Un casual encuentro en Laponia

Xabier Sarasola, Jon Aranburu y Mitxel Cuadrado en la línea de salida (15.00 horas) de Tromso. /
Xabier Sarasola, Jon Aranburu y Mitxel Cuadrado en la línea de salida (15.00 horas) de Tromso.

Tres atletas urdiñas coinciden en la carrera más septentrional del hemisferio norte

ORDIZIA.

La hemeroteca constata que los atletas urdiñas han participado en todo tipo de citas a nivel mundial, con el maratón de Nueva York, Chicago, etc, como cartel en el que ha inscrito su nombre en diferentes ocasiones, al que añadir otras convocatorias más específicas en ese sentido como el iroman de Hawai, etc. Y en este sentido y en el contexto, no por la distancia que pueda existir entre el punto de origen; Ordizia y el de destino; Tromso, algo menos de 4.000km, sino porque todo ocurría el pasado 5 de enero, en la conocida como la capital del Ártico; Tromso ubicada a 350km del Círculo Polar Ártico, la mayor ciudad del norte de Noruega, en Laponia, en días de crudo invierno en los que la noche dura, prácticamente, 24 horas. Localidad que asistía a la decimoquinta edición de Night Polar Half Marathon.

Una carrera reciente en el calendario internacional, pero la que tiene lugar, eso sí, más al norte del propio hemisferio, y además en plena noche polar puesto que desde el 21 de noviembre hasta el 21 de enero no hay rastro del luz solar en el cielo de Tromso, ofreciendo acaso tres horas al día de una matizada claridad entre las 11.00 y las 14.00.

Prueba que ofrece tres distancias, un recorrido de cinco, diez o 21,5 kilómetros, a lo largo de un circuito urbano pero evidentemente helado. Para que no falte consuelo, estando situada a la misma latitud que Alaska o Siberia, Tromso tiene un régimen de temperaturas un tanto más atenuado, debido al efecto de la corriente del Atlántico norte. En cualquier caso, a lo largo del mes de enero la temperatura máxima rara vez supera los 5 grados bajo cero.

Por si alguien se anima, desde 1990 Tromso celebra en junio la Midnight Sun Marathon, es decir, la carrera antagónica, en días en los que la noche apenas existe.

Sea como fuere, desde septiembre a marzo congrega a numerosos visitantes en busca de ese espectáculo de la naturaleza que representa la aurora boreal.

Y así las cosas se daba la conjunción de circunstancias, Jon Aranburu, el más viajero de los atletas urdiñas, que llevaba tiempo dándole vueltas a la cuestión y que le proponía a Mitxel Cuadrado correr la media maratón invernal de Tromso, y Xabier Sarasola, que aprovechaba el paréntesis navideño para acudir con la familia a aquellas latitudes para, con suerte, ver esa maravilla de cortinas luminosas en el firmamento que representan las auroras boreales.

Precisamente, Xabier Sarasola, en esencia muy unido al ciclismo, reconvertido al atletismo, coincidía con Mitxel Cuadrado, en la línea de salida de la San Silvestre ordiziarra, comentándole Mitxel su próxima presencia, junto a Jon Aranburu, en la localidad lapona. Xabier Sarasola reseña que, por si acaso llevó ropa deportiva, pero que el día de autos, víspera de Reyes, cayó en la cuenta de que no tenía el teléfono de ninguno de los dos ordiziarras. Y lo que son las cosas, en una ciudad de 72.000 habitantes, y crudo invierno, la casualidad quiso que, estando en un supermercado junto al ventanal, acertaran a pasar por delante Cuadrado y Aramburu y dicho y hecho, inscripción vía urgencia, compra de crampones para colocar en la puntera de las zapatillas y a la línea de salida. Mitxel Cuadrado y Jon Aranburu corrieron la media maratón y Xabier Sarasola los 10km.

Mitxel era el 49 de los 938 atletas llegados a meta con un tiempo de 1h33.26 y el décimo de su categoría; 45-54 años de los que 141 llegaron a meta. Jon Aranburu por su parte era el 148 bajo la pancarta con 1h45.17, siendo el 29 de esa misma categoría. Xabier Sarasola por su parte completaba los 10km en 40.57, siendo el decimoctavo.

Una experiencia, aurora boreal incluida, apuntan, para contar y recordar.