Los afectados por el incendio sueñan con volver cuanto antes a sus casas

El alcalde, con los vecinos de Maribaratza 8, en la misma calle poco antes de dar inicio a la reunión. /  MARIN
El alcalde, con los vecinos de Maribaratza 8, en la misma calle poco antes de dar inicio a la reunión. / MARIN

La inspección técnica del lunes permitirá aclarar en buena medida su situación

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ORDIZIA.

Las calles Maribaratza y Goierri, que delimitan con el número 8 de Maribaratza que el jueves sufrió un incendio, habían recobrado ayer cierta normalidad. Aún así, ese tramo de la calle Goierri estaba cerrado al tráfico, puesto que una empresa especializada estaba utilizando un camión grúa con el que procedía al desescombro y retirada de cascotes de la zona alta del edificio. Un tejado que a continuación estaba previsto, al igual que había ocurrido durante la noche anterior, cubrir con una lona.

A las 12 del mediodía el Ayuntamiento les informaba de cuál era la situación y los próximos pasos a dar, como la inspección técnica que tendrá lugar el lunes. Seguidamente, al igual que el día anterior, les permitía uno por uno y acompañados por un Policía Municipal entrar en sus domicilios no más de un cuarto de hora. Tiempo que era menor cuanto más arriba por cuestiones de seguridad.

Veinticuatro horas después del incendio quedaba claro hasta dónde había llegado el efecto del fuego, si bien ahora faltaba por comprobar las consecuencias del agua vertida. A Santi Jiménez le tocó quizá la situación más delicada, ya que el suceso le cogió en La Rioja. «Era el único de los vecinos que estaba fuera de Ordizia y tampoco se encontraba en la localidad ninguno de mis hijos. Me llamaron del Ayuntamiento y me informaron de lo sucedido. Pensamos mi mujer y yo coger un taxi, pero como teníamos los billetes de vuelta para hoy, el consejo fue dejar las cosas como estaban».

Así las cosas, Jiménez fue el último en incorporarse ayer a la visita. «Yo tengo la buhardilla con trastos situada justo sobre el 5ºC, que da a la calle Goierri y ha sido el que se ha llevado la peor parte, y el piso en el 5ºD. Durante todas estas horas de espera le hemos dado muchas vueltas a la cabeza porque no sabes exactamente lo que te espera... Y ayer cuando subí no tenía la menor duda de que la buhardilla iba a estar afectada, pero me la encontré arrasada. Afortunadamente la vivienda da a la calle Maribaratza, y en principio parece que no ha sufrido mayores percances».

Y es que la mayor afección llega de arriba a bajo por efecto del agua. El 5ºC es el que más ha sufrido. Tanto en el cuarto como en el tercero aparecen humedades, que habrá que ver con el paso de los días su medida real.

Entre quienes se lo tomaban con más tranquilidad, no faltaba quien sacaba a colación la línea de máxima pendiente, es decir, la disposición a comprobar pasado ese tiempo qué camino había tomado el agua. De esta manera, 24 horas después, en la segunda vuelta a casa, había cierto desasosiego e incertidumbre justo antes de abrir la puerta.

Con la sensibilidad a flor de piel, no faltaba quien ponía el acento en la respuesta del seguro. «Ya sé que para mí lo que ha ocurrido es lo más urgente e importante, pero que por la otra parte únicamente te respondan a ver cuándo puede pasar el perito.... Digamos que resulta un poco frío», apuntaba uno de los vecinos afectados.

En el ambiente reinaba el sentimiento de que el regreso a casa va a ser gradual y de abajo hacia arriba. Los de los primeros pisos sueñan con que pueda ser la próxima semana.