La trágica noche del 27 de julio de 1936 volverá a estar mañana en el recuerdo

Homenaje. Se dedicará a los fusilados y sus familias, mañana en el monolito. / JUANTXO UNANUA
Homenaje. Se dedicará a los fusilados y sus familias, mañana en el monolito. / JUANTXO UNANUA

El monolito será el eje del homenaje a los fusilados esa fecha y años posteriores

JUANTXO UNANUABEASAIN.

Mañana, 27 de julio, fecha de triste recuerdo para Beasain y muchas familias beasaindarras. Jornada en la que fue tomada por los sublevados al Gobierno de la República que llegaron a la villa beasaindarra al mando del teniente coronel Pabo Cayuela. Tarde-noche de represión, detenciones y asesinatos de beasaindarras de diferentes edades y de todos los colores políticos hace 83 años.

Este año también serán homenajeados los beasaindarras fusilados en la noche del 27 al 28 por los sublevados (militares y requetés) contra el gobierno de la República, y los que lo fueron en los primeros años de la dictadura y sus familias.

El acto de homenaje se llevará a cabo a partir de las 19.00 horas en el monumento erigido en su memoria frente a Igartza.

Se llevará a cabo una presentación del acto, no faltarán las poesías ni los bertsos, se nombrará a todos y cada uno de los fusilados, hablarán algunos familiares de los fusilados y tampoco faltarán la música y el aurresku de honor y la ofrenda de flores y velas.

Previamente, a las 17.30 horas en Igartza, el grupo de lectura trabajará el libro de Garbiñe Ubeda 'Hobeto isilik', lectura acompañada de la tertulia en torno al libro y a la fecha de triste recordatorio en Beasain.

Cuatro tomos

Los cuatro tomos, que conforman el libro de la 'Memoria Histórica de Beasain 1936 - 1945', de Jon Kortazar,fueron presentados el 6 de noviembre de 2018.

El autor del libro, Jon Kortazar, relata la transformación de un Beasain que pasó de lo rural a lo industrial, hasta llegar al año 1936. El autor recuerda en sus libros y dijo en la presentación de los cuatro tomos que «la represión aplicada en Beasain por los golpistas fue una excepción en Gipuzkoa. En buena parte fue por ser un municipio industrial y avanzado». La villa vagonera, junto a Arrasate, sufrieron «una represión masiva y brutal», contó.

En su trabajo, Kortazar intenta explicar «quién ordenó aquella masacre de la noche del 27 al 28 de julio de 1936 y por qué lo hizo». Fueron unos asesinatos «de forma aleatoria, había gente de derechas y de izquierdas».