Igartza, rito de espadas de gran colorido

El desfile, desde la plaza San Martín de Loinaz hasta Igartza, del centenar de dantzaris unidos por las espadas. /  FOTOS JUANTXO UNANUA
El desfile, desde la plaza San Martín de Loinaz hasta Igartza, del centenar de dantzaris unidos por las espadas. / FOTOS JUANTXO UNANUA

La Cofradía de Dantzaris celebró su gran fiesta anual en el entorno del Conjunto Monumental

JUANTXO UNANUA BEASAIN.

Ayer al mediodía el Conjunto Monumental de Igartza brilló más que nunca, lucía un lustre especial que emanaba del propio entorno. A él se sumaron la meteorología y las espadas que unieron a un largo centenar de dantzaris. Era la fiesta de la Cofradía de Danzas de Igartza cuya actividad, mayormente, quedó centrada entre los históricos y centenarios edificios de donde toma su nombre.

Todo arrancó en la plaza San Martín de Loinaz, a partir de las 12 campanadas del mediodía, que marcan el inicio de la fiesta. La melodía del 'Maritxu nora zoaz' puso a bailar al 'zaldiko'. Uno de los dantzaris, Xabier Sarriegi, recogió la enseña de la villa beasaindarra de manos del alcalde Aitor Aldasoro. Punto y seguido para iniciar el desfile hasta Igartza. Desfile, pausado, solemne, bello, con el más del centenar de dantzaris unidos por largas espadas y vestidos a la manera que en base a la herencia, en materia de patrimonio inmaterial, dejada por Juan Ignacio Iztueta (calzón negro, camisa blanca y pañuelo rojo...). Es una fiesta, además, en la que los músicos son elemento imprescindible.

Llegaron hasta Igartza. Allí bailaron diversas danzas que tienen como protagonistas a las espadas. No faltó la ezpatadantza de San Martín de Loinaz, bailada frente al crucero de Igartza, a cargo de dos dantzari txikiak.

A un lado y otro de los edificios del Conjunto se dispusieron la mayoría de los dantzaris ejecutando los pasos que forman las danzas creadas por Mikel Sarriegi. Uno de los dantzaris, elevado sobre las espadas entrecruzadas, ondeó la enseña de Igartza en el puente del Conjunto Monumental. Se colocaron la banderas de la villa y la de Igartza en la balconada del Palacio.

Este año se sumaron otras tres danzas bailadas frente a Dolarea, cerrándose así la fiesta de la Cofradía de Dantzaris de Igartza.

Recuerdo de J. M. Garate

A lo largo de toda la fiesta estuvo presente, en el recuerdo de todos, la figura del dantzari y 'maisu dantza', Jesús Mari Garate, fallecido hace unos meses. Cabe recordar que este apreciado dantzari, muy ligado a los diferentes grupos de danza que ha contado la villa, hace unos años recibió el nombramiento de Cofrade de Honor.

Ayer, los dantzaris de la Cofradía de Igartza le dedicaron la última de las ezpatadantzas de la jornada, la bailada, precisamente, sobre la antepara de la Ferrería y el Agurra que se les bailó a su viuda Kontxi Naldaiz y a su hija Aizpea Garate, presentes en la fiesta.

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