Gran labor solidaria en Costa de Marfil

Xabier Matarranz, Periko Alkain y Jesús Mari Arrieta con los pequeños y jóvenes del hogar-albergue Akwaba./LA SALLE
Xabier Matarranz, Periko Alkain y Jesús Mari Arrieta con los pequeños y jóvenes del hogar-albergue Akwaba. / LA SALLE

El año pasado llevaron camisetas del Beasain, y este año ropa recogida en la campaña realizada entre los alumnos del colegio La Salle Xabier Matarranz, Jesús Mari Arrieta y Periko Alkain cooperan con la ONG lasaliana Proyde-Proega

JUANTXO UNANUABEASAIN.

Es el segundo año que en el mes de julio vuelven a ir al continente africano, concretamente a Costa de Marfil. El profesor del colegio La Salle, el beasaindarra Xabier Matarranz, junto a Jesús Mari Arrieta, fraile de la congregación lasaliana, y Periko Alkain, también muy ligado a la institución, vivirán durante 30 días otra realidad muy diferente a la que se disfruta en los parajes del Goierri y en Donostialdea.

Desde los primeros días de julio vienen cooperando de lleno con la ONG de La Salle, Proyde-Proega (Promoción y Desarrollo-Promozioa eta Garapena), en uno de sus proyectos puesto en marcha en el país africano de Costa de Marfil.

Viaje de ida con maletas repletas de ropa, «recogida tras una campaña realizada entre los alumnos del colegio La Salle», señalaba a DV, desde el lejano país africano, el beasaindarra Matarranz. Además, con el dinero recaudado en algunas colectas, realizadas entre el alumnado del mencionado colegio, han comprado una 'karcher', máquina para realizar más a fondo la limpieza en el internado que puso en marcha la oenegé lasaliana para los denominados niños de la calle, donde este mes trabaja de forma solidaria el trío de cooperantes. Con el aparato que llegó desde Beasain a Costa de Marfil podrán realizar una limpieza más a fondo del 'foyer', y sus lugares más utilizados como los dormitorios, cocina, baños, etcétera. Cargamento que ha sustituido, este año, al de 2018 que contenía camisetas de la SD Beasain.

Llevaron una maleta de 25 kilos con bolígrafos, pinturas y material impreso para los cursosEl hogar-albergue acoge a más de un centenar de niños de la calle

Este año tampoco faltó otra maleta que pesaba 25 kilos cargada de bolígrafos, pinturas, globos, caramelos, cuadernos y material impreso para trabajar con los alumnos que vienen a los cursillos que se dan en verano,en losque se les divide en cuatro grupos de muy diferentes niveles, «todo para el 'foyer'», subrayaba Xabier Matarranz.

«El tiempo libre de las tardes queda ocupado con diversos torneos e fútbol y otros juegos como la búsqueda del tesoro, y juegos de preguntas y respuestas. La guinda será el campamento que disfrutarán el centenar largo de jóvenes africanos que estan en el 'foyer', iremos del 24 al 30 de julio a Djëkanou muy próximo a la capital de Costa de Marfil», adelantaba el beasaindarra.

Tras un viaje muy largo, más de 6.000 kilómetros hasta el municipio de Abiyán, donde está ese albergue, los tres cooperantes se han metido de lleno en faena. La capital costamarfileña cuenta con más de ocho millones de habitantes, aunque nadie sabe exactamente cuál es la población, ya que en África los menores no están censados.

Dos millones de habitantes

El 'foyer' (hogar-albergue) fue bautizado con el nombre de Akwaba está en la barriada Abobo, formado en buena parte por chabolas, se suman dos millones de habitantes y «cada minuto nacen unos 13 niños», allí están trabajando de forma solidaria Matarranz, Alkain y Arrieta.

Akwaba, en idioma baoulé, significa 'bienvenido'. Contaba Matarranz que «cada semana los educadores del Hogar Akwaba salen a las calles de Abidjan al encuentro de niños de la calle. Saben dónde buscarlos, salen con la esperanza de encontrar a algún chico que quiera dejarlas».

El centro de los Hermanos de La Salle atiende a más de un centenar de niños y pretende que los pequeños regresen a sus casas o sean acogidos por algún familiar cercano.

En Akwaba, se encargan de recogerlos de la calle y curarlos. Además, reciben formación en clase, hacen tres comidas diarias y duermen en un ambiente seguro. El objetivo es que, en un tiempo no superior a cuatro años, puedan volver a vivir con sus familias. Xabier Matarranz, Jesús Mari Arrieta y Periko Alkain, este mes de julio cubren la labor de los tres hermanos de La Salle, que el resto del año están al cargo del albergue.