Erauskin, la obra de «nunca acabar»

Erauskin. El nexo de unión de las zonas peatonales de Nafarroa Etorbidea y Nagusia presentaba esta imagen la tarde del lunes./JUANTXO UNANUA
Erauskin. El nexo de unión de las zonas peatonales de Nafarroa Etorbidea y Nagusia presentaba esta imagen la tarde del lunes. / JUANTXO UNANUA

El 29 de marzo era la fecha marcada para finalizar la obra tras la ampliación de plazos concedida. El alcalde no esconde su «enfado» con la constructora» y «con la dirección de obra» por la tardanza

JUANTXO UNANUABEASAIN.

Es un comentario recurrente, generalizado y que muchas personas hacen a lo largo del día cuando se ven obligadas, al circular por el centro urbano, a rodear la obra que se ejecuta en la plaza de Erauskin. Se trata del nexo de las dos zonas peatonales de Kale Nagusia y de Nafarroa Etorbidea, unos trabajos que vienen alargándose en el tiempo y tras superar su plazo previsto de ejecución va camino de lograr el récord Guinness ya que ni se avista su final.

«La obra de nunca acabar» es una de las frases más utilizadas por muchos beasaindarras que no tiene más remedio que pasar por este punto céntrico o que acuden al lugar simplemente a ver cómo discurren los trabajos. O por quienes se llevan la peor parte, perjudicados como vecinos o comerciantes que ya no ocultan, como muchos otros, su «enfado» o directamente «cabreo» por lo que se viene alargando en el tiempo.

Todo parece indicar que ni con la prórroga de dos meses concedida, del 31 de enero al 29 de marzo, debido a los problemas aparecidos inicialmente en Iturralde, va a poder ser finalizar dentro de plazo.

Hay que rebobinar hasta el mes de agosto de 2018 para establecer el inicio de los trabajos. Fue entonces cuando empezaron a colocar la protección de los elementos arbóreos, el derribo de la primera pérgola, el levante de la solera de esa zona del Paseo, etc,

Un obra que había sido adjudicada en julio de 2018, tras el obligado concurso y en base a las valoraciones e informe realizados por los técnicos municipales, a la empresa Altuna y Uría en un importe de 557.927,27 euros (+IVA) y un plazo de ejecución de cinco meses.

Problemas desde el inicio

La obra empezó a dar problemas desde el inicio. El 18 de noviembre de 2018, el propio alcalde Aitor Aldasoro, en una entrevista publicada en esta página, explicaba que «debido a una serie de problemas aparecidos en las redes, de las que se desconocía su trazado, obligaba a replantear la ubicación del trazado del nuevo colector en varias ocasiones. Este problema, sumado a las dificultades en la ejecución de la obra debido al resto de redes (abastecimiento de agua, Iberdrola, Telefónica, Euskaltel, Gas Natural...), que por allí pasaban de manera soterrada complicaban y ralentizaban la ejecución de la obra. Por ello, en vista de que su final se retrasaría, «se concedió a la empresa una prórroga en los plazos hasta el 29 de marzo», señaló el alcalde. A falta de 10 días para la mencionada fecha, la reforma no tiene ningún viso de encontrarse en su recta final.

Y el tono de los comentarios de muchos beasaindarras se eleva. «Esta obra no carbura como debe», decían a este periódico unos beasaindarras que han sido trabajadores de la construcción y a diario se acercan al eje neurálgico a observar '¿los avances?' de la reforma. Lo que ven son tramos embaldosados, y otros con tuberías recién soterradas. Por otro lado, la cubierta del escenario colocada, parterres de acero corten en las zonas ajardinadas, de los árboles... pero el retraso se prolonga en el tiempo en esta reforma de «nunca acabar, que parece no tener fin».

En febrero el alcalde volvió a señalar en estas páginas que «para fin de marzo, según me informan, el tramo mayor del paseo ya estará abierto». Pero no será así.

Aitor Aldasoro no ocultaba ni disimulaba ayer su enfado. «Cuando a primera hora de la mañana del lunes pasé por la obra y con el retraso que llevan vi que no estaban trabajando sentí algo más que impotencia y mucho enfado con esta obra, a pesar de que me he reunido varias veces con los responsables de Altuna y Uría haciéndoles ver que la obra no iba al ritmo que debería ir».

La realidad de la situación por la que en estos momentos atraviesa la reforma de Erauskin, nexo de las dos áreas peatonales de la villa, le han llevado al primer edil a realizar una serie de reflexiones. «O la obra está mal proyectada y es imposible ejecutarla en los tiempos que se marcan en la adjudicación o se está gestionando mal. No puedo ocultar mi enfado monumental con la dirección de obra y la constructora», decía tajante.

«Más no podemos hacer»

Desde la contrata argumentan que el proyecto «está un tanto indefinido. Mientras que los redactores del mismo, que son los que llevan la dirección de obra, manifiestan que está realizado en base al proyecto redactado en marzo de 2018, y entretanto la obra no avanza», manifestaba Aitor Aldasoro. Por otro lado, desde la dirección de la obra remarcaban que «estamos empujando a la contrata, en este caso Altuna y Uría hasta donde podemos y tenemos potestad para ello, más no podemos hacer». Hoy se celebrará una reunión entre Ayuntamiento, la dirección de la obras, en esta caso los autores del proyecto, y la contrata de la reforma del entorno de Erauskin y nexo de los dos zona peatonales, Altuna y Uría.

Sea como fuere, a los beasaindarras se les debe una explicación bien desde el consistorio, del departamento de Urbanismo, de los técnicos municipales, de la dirección de obra o desde la constructora.