Otro 27-J emotivo para el recuerdo

Ofrenda. De flores y velas realizada en el monolito levantado en recuerdo de los fusilados./JUANTXO UNANUA
Ofrenda. De flores y velas realizada en el monolito levantado en recuerdo de los fusilados. / JUANTXO UNANUA

El homenaje a los fusilados en la sangrienta noche de julio de 1936 se celebró en Igartza y el monolito

JUANTXO UNANUABEASAIN.

Con gran carga de emotividad, lógica por el acto que se celebraba, especialmente para sus familiares, Beasain rindió homenaje a los fusilados en la denominada 'noche sangrienta' del 27 al 28 de julio de 1936, cuando las tropas sublevadas al gobierno de la República tomaron Beasain (hacia las 16.00 horas) y en la oscuridad de la noche fusilaron, en Matias-enea, a 35 beasaindarras de diferentes ideas e ideologías, de izquierdas y de derechas. El homenaje se hizo extensivo a otros beasaindarras represaliados y muertos hasta 1945.

Si para todos fue doloroso, hay historias en las que ese dolor se incrementa. Es el caso de la familia Igartua ya que esa represión se cebó sobre tres de sus miembros: el padre y dos hijos.

El dato

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Fueron los represaliados fusilados entre 1936 y 1945, y de estos 35 pertenecen a los muertes en la sangrienta noche del 27 al 28 de julio, en la desaparecida casa de Matiasenea y alrededores.

Relato en Ikuska

El relato de la 'noche sangrienta' del 27 al 28 de julio, así reza su título, vino recogido a finales del pasado siglo en la publicación 'Ikuska', de Iparralde, en la que un beasaindarra detenido unas horas por los sublevados, Juan José García Urcelayeta 'Elto', narra lo sucedido en aquella triste y fatídica noche.

El acto inicial del homenaje, realizado el pasado sábado, debido a las inclemencias metereológicas se llevó a cabo en el interior del Palacio de Igartza, donde antes del acto se había reunido el grupo de lectura. En el emotivo acto no faltaron el relato y los bertsos de los hermanos Goikoetxea; la música que salía del violín de Xabier Sarasola y del acordeón de Aitor Furundarena; y los bertsos (anónimos) escritos por un zarauztarra, ligados al general Mola y su fallecimiento, organizador de la toma de Euskadi por las mencionadas tropas sublevadas.

Ofrendas florales

Fueron leídos los nombres de todos y cada uno de los fusilados aquella noche y años posteriores. Asimismo, agradecieron la presencia de los familiares del más de medio centenar de represaliados.

El aurresku y la ofrenda de flores y velas por parte de los familiares se llevaron a cabo en el monolito, acto en el que la edil Malu Valles, en nombre de todo el consistorio, por un lado, y representantes del grupo municipal de EH Bildu, por otro, realizaron sus ofrendas.