Un beasaindarra comprometido

En 2015. Juanito en el acto con todos los ediles beasaindarras./J.U.
En 2015. Juanito en el acto con todos los ediles beasaindarras. / J.U.

Juan Lasa dejó una profunda «huella muy positiva» en muchas entidades vagoneras así como en la política

JUANTXO UNANUABEASAIN.

El fallecimiento del primer alcalde de la etapa democrática (1979-83), Juan Lasa Jauregi 'Juanito', acaecido en plena calma estival de agosto, pillaba a quien a diario firma esta página en plenas vacaciones veraniegas, aunque la noticia fue ampliamente cubierta desde la Redacción de este periódico.

Son muchos los beasaindarras de diferentes sensibilidades sociales y políticas y representantes de entes sociales, culturales y deportivos, y hasta desde la misma parroquia, quienes dejaban patente el «gran compromiso, a tope y hasta el final, de Juanito Lasa con su querido Beasain, dejando a su paso una «positiva huella», siempre tan amigo del baserritarra como del kaletarra.

Juan Lasa, desde joven, se involucró en los movimientos de sensibilidad sociorreligiosa de las décadas de los años 50 y 60 del pasado siglo, donde sentó las bases de profundas convicciones, cimientos de la labor que realizaría décadas más tarde.

Todos destacan «su gran compromiso, a tope y hasta el final, con su querido Beasain»

Amigos suyos relataban a este periódico su extensa y fecunda biografía. Nacido en Igartetxe, cursó sus estudios en el colegio de 'los hermanos' como popularmente se conocía a La Salle. Desde muy joven tuvo sus primeros contactos con el mundo laboral. Eran años en los que los jóvenes trabajaban en verano y Juanito lo hizo en 'Fundiciones del Estanda'.

Continuaría sus estudios de Bachillerato acelerado, «haciendo varios cursos a la vez». Al tiempo que era «partícipe activo en las reuniones de la Juventud Obrera Católica (JOC)», una rama de las ramas Acción Católica), siendo consiliario Segundo Dorronsoro. Es a partir de esta experiencia cuando surge «su opción por el compromiso humano y social, desde la fe y en línea con la doctrina social de la Iglesia», recuerdan algunos de sus buenos amigos.

Se estrenó en los estudios universitarios en Bilbao, en el mundo de las Ciencias Económicas, fase que compagina con algunas temporadas como profesor en el Colegio de 'los hermanos'. Incluso algún verano trabajó en Londres, para aprender inglés.

Los últimos años, hasta su muerte, colaboró desinteresadamente con el equipo de Cáritas

En su vida laboral, el recordado beasaindarra es fichado por Ampo S. Coop., en marcha desde hacía no muchos años, donde al cabo de algún tiempo le proponen asumir la gerencia. Participó en la creación de Poyam S. Coop., que se funda con la participación de cooperativistas de Ampo.

Al mismo tiempo Juanito Lasa empieza a colaborar en diversos movimientos sociales de aquellos años sesenta-setenta del pasado siglo, Padres de Familia, en Beasain es uno de ellos. Era «un movimiento tolerado por el franquismo que tuvo mucha actividad en aquellos años», recuerdan beasaindarras que vivieron ese día a día con Juanito. La construcción, en cooperativa, de las viviendas de Errekarte alde, popularmente conocidas como 'de los padres de familia' es uno de los frutos.

En La Salle

Íntimamente ligado al colegio La Salle fue impulsor de la revitalización de la 'Asociación de Antiguos Alumnos'. En el inicio de los 70 del pasado siglo «junto a otros beasaindarras fue uno de los artífices de la constitución de la Junta Administrativa de Padres de Alumnos, integrada por los padres de los alumnos, siendo la titular y propietaria del Colegio.

En cuanto a la Ikastola, «participó activamente en la resolución de un fuerte conflicto que surgió por la titularidad del centro, que inicialmente estuvo al amparo de la Diócesis, y al tiempo se transformó en una cooperativa de socios (padres de alumnos). Desde su junta rectora participó en el proyecto y apertura del nuevo Lizeo Alkartasuna», recuerdan.

Ya con la llegada de la etapa democrática en plenos años 70, Cesáreo Ugarte, en aquel entonces presidente de la junta municipal de PNV, «le invita a afiliarse, y da el paso». A partir de ese momento, participa también en la actividad política. En la elecciones municipales y forales de 1979 su partido le presenta para la alcaldía, al mismo tiempo que para las Juntas Generales de Gipuzkoa. El PNV ganó holgadamente los comicios municipales y Juan Lasa fue elegido alcalde, el primero del periodo democrático.

Comienza la andadura de la nueva Corporación, que dio entrada a la primera mujer al cargo de concejal, en la historia de las corporaciones beasaindarras, «fue Feli Odriozola, elegida por Euskadiko Ezkerra. Recibí con un presupuesto de algo más de 45 millones de pesetas, entonces no existía el concierto económico. Mayormente todo venía de Madrid», recordaba Lasa, en el acto que reunió a los ediles de toda la etapa democrática celebrado, el 28 de marzo de 2015, con motivo de la obtención del título de villa por parte de Beasain. Fue una legislatura «con las lógicas diferencias en los plenos pero al final, tras los plenos, todos los concejales juntos íbamos a tomar algo», rememoraba a este periódico, con satisfacción.

Bajo su mandato se ponen en marcha el proyecto y construcción del

Polideportivo Antzizar, la apertura de la calle Esteban Lasa, la ejecución del muro de Juan XXIII... Además «impulsó ante la Diputación Foral las obras de soterramiento de la carretera de Ataun bajo la vía férrea y la N-1. En su mandato se encargó el proyecto del vertedero de Sasieta».

Eran años en los que el Ayuntamiento carecía de secretario y uno de los exalcaldes que le sucedieron en el cargo recuerdan cómo «hacia 1980-81 obtiene la plaza de secretario el burgalés Ampelio García Tijero, que hasta ese momento era secretario en Olmillos de Sasamón (Burgos). A su toma de posesión acudió acompañado del alcalde de esa localidad, ambos muy preocupados por el 'ambiente' con que se podían encontrar en el País Vasco, en aquellos años marcados por la violencia. Juanito, para que vieran por ellos mismos que la convivencia en la calle era normal, lo primero que hace es llevarlos a tomar unos txikitos».

Monte y ruta jacobea

En su vida personal fue un gran aficionado al deporte de la montaña, Aralar, Aizkorri, Hernio y otras cimas era objetivos favoritos para ser recorridos en las mañanas de las jornadas festivas muchas veces en compañía de sus amigos Mikel y Maritxu, y más tarde con Txomin Sarriegi con quien realizó a pie el Camino de Santiago. «Partimos desde la misma concha ubicada en uno de los esquinales del pórtico de la Parroquia beasaindarra con la bendición incluida del entonces párroco Iñaki Zabaleta», relató en su día a este periódico.

Fue consejero de Interior en uno de los gobiernos de lehendakari José Antonio Ardanza. Posteriormente volvería a involucrarse de lleno, «dándolo todo», en diferentes entidades de la villa. En esta época (finales de los años 80 e inicios de los 90 del pasado siglo), forma parte del equipo que ayuda al párroco, Iñaki Zabaleta, a hacer realidad las obras de rehabilitación de la iglesia parroquial.

Lasa fue uno de los fijos en la procesión de cada lunes de fiestas a San Martín de Loinaz, portando una de las imágenes 'de los santos pequeños' que acompañan al beasaindarra Martín de Loinaz.

Posteriormente como vagonero de pro entraría a formar parte en la directiva de la SD Beasain, responsabilizándose de las labores de tesorería.

Estos últimos años y hasta su fallecimiento colaboró estrecha y desinteresadamente «en el equipo de Cáritas parroquial, en labores de acogida al inmigrante y otras».