Aquellas asociaciones de padres

Primera ubicación de la Escuela Profesional del Goierri, curso 1963-64, actual taller de bogies de CAF./
Primera ubicación de la Escuela Profesional del Goierri, curso 1963-64, actual taller de bogies de CAF.

Llevaron a cabo una gran labor social durante los años 60 y 70 de la pasada centuria

ORDIZIA.

Finalizado el año académico, a lo largo del cual la Escuela Profesional del Goierri ha celebrado su 50 aniversario (1963-64), Miguel Calvillo ha querido recuperar y ensalzar la labor que llevaron a cabo durante las décadas de los años 6o y 70 de la pasada centuria, aquellas asociaciones de padres de familia, que subraya, «representaron, durante la dictadura, la única posibilidad legal de organizarnos para poder debatir y trabajar en la mejora del déficit político y social existente en todas las áreas: educación, sanidad, urbanismo, etc, que existían en todos los municipios de la comarca». El propio Miguel Calvillo presidió la asociación de Ordizia durante varios años.

Una labor, apunta, que canalizamos a través de los diversos estudios que realizó la consultoría Siadeco, dirigida con mucho acierto por el sociólogo y párroco de Itsasondo Iñaki Larrañaga.

«Eramos muy conscientes de las necesidades existentes por lo que pusimos en marcha diversas iniciativas orientadas a resolver y gestionar proyectos básicos de interés local y comarcal», expone. Fruto de esa labor conjunta, a la que se sumaron movimientos obreros y cristianos existentes en la comarca surgió la idea de poner en marcha un centro educativo de formación profesional para lo que llevamos a cabo, en aquellos primeros días de los años 60, diversas visitas a la Escuela Profesional de Mondragón.

La importancia de la formación profesional y humana, fue uno de los referentes del concepto educativo que teníamos como forma de dignificar el papel de la persona en la sociedad y en el trabajo, proclama defendida entonces por sacerdotes como Arizmendiarrieta, Eugenio Arregi, o Pedro Jimeno. En aquellos años, añade, la zona del Alto Debe fue un referente para todos nosotros dado que ya estaban gestionando planes de trabajo con esa visión y planteamiento de dar respuesta a las necesidades comarcales. Y desde esa visión de las cosas, las asociaciones de padres de familia de la comarca jugaron un papel destacado en la creación de la Escuela Profesional del Goierri.

Pero no termina ahí su labor, enfatiza Miguel Calvillo, fue decisiva a su vez, su aportación a la hora de dar respuesta a las necesidades sanitarias de la comarca, resueltas tras mucho esfuerzo, con la construcción de la Residencia de Zumarraga, hoy hospital. Un largo recorrido que se inició en 1972, proceso cargado de dificultades que asistió el 29 de febrero de 1976 a una multitudinaria manifestación en la que participaron más de 30.000 personas, recuerda. Hospital que festeja ahora su 30 aniversario ya que finalmente se inauguró el 14 de febrero de 1984.

Y en ese contexto, y dentro de esa inquietud, se promovieron, por iniciativa de las asociaciones, cooperativas de viviendas sociales. Se fomentó el nacimiento e impulso de las ikastolas, etcétera.

Otra de las necesidades que resultaba evidente era dar respuesta al bajo nivel de empleo femenino en las industrias de la comarca, que apenas llegaba al 12%. Fruto de un estudio de Siadeco contactamos con Caja Laboral y la dirección de varias cooperativas, y como resultado de esa labor, Copreci instalaba su nueva planta en Ordizia en 1974, cooperativa de la que surgió Orkli, empresas que respondieron al objetivo planteado.

Todo este fructífero movimiento social, que se dio en el Goierri posteriormente, se fue diluyendo hasta desaparecer, como consecuencia de la legalización de los partidos políticos a quienes les vino bien, y aprovecharon la experiencia social adquirida por parte de esas personas que formaron parte de las asociaciones de padres de familia, que siguieron llevando a cabo todo aquel caudal de inquietud social en las instituciones y ayuntamientos tras la restauración de la democracia.

«Y lo que son las cosas, 50 años después, recojo esa reivindicación planteada por los exalumnos de la Escuela, ahora Foro, de la Experiencia, reunidos en la asociación Gueske para solicitar a la Escuela y al Campus del Goierri que incorpore en su oferta educativa un plan formativo para que las personas jubiladas del trabajo pero no de la vida, tengamos un 'pupitre' en el que seguir formándonos, creciendo como personas al objeto de seguir siendo ciudadanos activos y no indiferentes a las necesidades sociales de nuestro entorno», concluye.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos