Los riesgos para la salud por los excesos de los eSports

Los riesgos para la salud por los excesos de los eSports

Esta disciplina que despunta con fuerza entre los jóvenes y en la que las recompensas económicas se disparan conlleva riesgos

DIARIO VASCO

Un milisegundo puede ser clave en los campos de batalla en línea de los eSports, una disciplina que despunta con fuerza y en la que las recompensas económicas se disparan. Y no se ve igual a los quince que a los treinta y cinco. La primera generación de 'gamers' profesional ha visto cómo el dedicarse a esta disciplina conlleva riesgos para la salud: pérdida de visión, problemas digestivos o lesiones en la mano.

«¿Cómo puede uno lesionarse jugando a videojuegos?», se preguntaba Evgenii 'Blizzy' Ri, reputado jugador de 24 años procedente de Kirguistán. Hasta el día que un médico le aconsejó tomarse seis meses de descanso para que su visión pudiera recuperarse.

Evgenii 'Blizzy' Ri juega para Natus Vincere (NAVI), y junto a sus compañeros, el jugador kirguís se medirá con otros 17 equipos en el juego Dota 2, muy practicado por profesionales, ante miles de espectadores congregados en un estadio cubierto en Shanghái.

Los partidos del torneo podrían ser seguidos por centenares de miles de otros apasionados de los eSports, a través de populares plataformas de streaming en internet. Si NAVI ganase el domingo, Evgenii y sus compañeros serían millonarios. Pero sería un triunfo que pagarían con posibles riesgos para su salud.

«Antes no me preocupaba por ello. Pero ahora tengo la impresión de que (...) no logro ver demasiado bien», explica 'Blizzy', quien juega desde hace diez años y se entrena más de 12 horas al día. Se le aconsejó llevar gafas, pero le resultan incómodas. Y de todas formas, señala, su visión deteriorada no repercute en sus actuaciones porque la pantalla está muy cerca de él. «Mi médico me pidió dejar el ordenador seis meses, pero no puedo hacerlo. Necesito jugar», confiesa.

Según varios jugadores presentes en el torneo de Shangái, la afección que más se repite entre los profesionales es el síndrome del túnel carpiano. Esta dolencia se produce debido a los gestos repetitivos de la mano y de la muñeca. La persona afectada puede sentir entumecimiento, dolor u hormigueo en los dedos.

En los casos más graves a veces es necesaria una intervención quirúrgica. Para algunos jugadores ese problema conllevó incluso su retirada profesional. Otros señalan dolores de espalda, producidos por estar sentados casi todo el día. «Tras jugar me convertí en entrenador porque no soportaba los dolores», explica Kurtis 'Aui_2000' Ling, del equipo Newbee.

Otro riesgo de los eSports: la presión nerviosa a veces extrema de los jugadores. En particular cuando están en juego sumas astronómicas que podrían solucionar la vida.

Los participantes son en general jóvenes, en torno a los 20 años, y se enfrentan en un medio ultracompetitivo. «A veces tengo la impresión de tener agujetas por todo el cuerpo», confiesa Ryan 'Raging Potato' Jay Qui, del equipo Mineski.

Aunque los eSports atraen desde hace unos años importante flujos de dinero, existen otros aspectos que mantienen alejada a la disciplina de las normas de los demás deportes profesionales. Kurtis 'Aui_2000' Ling, el entrenador de Newbee, explica que cada vez más equipos recurren a quinesiólogos, a preparadores físicos y a psicólogos. Pero la mayoría no lo hace debido a los costes.

Roman Dvoryankin, director general de Virtus.pro, explica además que muchos profesionales no son conscientes de la importancia de una buena alimentación, de hacer ejercicio o de sentarse correctamente. «Constatamos en algunos jugadores que su sistema defensivo no funciona correctamente, y que tienen problemas de estómago», indica Dvoryankin. «Todos los equipos tratan de hacer entender a sus jugadores que hay que hacer pausas, ejercicios, estirar bien (...) pero a veces resulta complicado cambiar sus hábitos cotidianos».

Los jugadores veinteañeros de eSports empiezan a plantearse el retiro

A medida que la primera generación de «gamers» profesionales alcanza la edad de retirarse, los eSports se ven confrontados a una complicada pregunta: tras años matando rivales en un mundo virtual, ¿ahora qué?

Se trata de una disyuntiva que llega mucho antes que en la mayoría de deportes. En el frenético mundo de los eSports, o deportes electrónicos, los jugadores pueden estar acabados con tan solo 23 años, porque la capacidad de reacción es supuestamente menor a partir de esa edad.

«La gente cree que a esa edad uno es lento, ya no es bueno, pero yo creo que es un mito», dice Jingjun 'Sneyking' Wu, de 24 años y miembro del equipo Newbee. Michael 'Ninjaboogie' Ross, de la organización Mineski, espera desafiar la barrera de la edad. Con 27 años y tras haber pasado más de la mitad de su vida jugando, la cuestión del retiro ya empieza a rondarle.

Pero al ser preguntado sobre qué planea hacer después, reconoce: «Es algo en lo que nunca he pensado realmente». Según los conocedores de la situación, la pregunta de «¿Y ahora qué?» es un tema candente entre los jugadores profesionales.

Las principales opciones tras colgar los teclados son entrenar un equipo de eSports o convertirse en comentarista o analista. Pero hay quienes, tras haber pasado hasta 12 horas diarias practicando, lo que en muchos casos les produjo daños en la vista y las muñecas, buscan escapar de los deportes electrónicos.

Duncan 'Thorin' Shields, quien se declara historiador de los eSports, señala que el síndrome de desgaste profesional es una de las principales razones por las que los jugadores se retiran tan temprano. Pero también considera, según expone en uno de los videos de su canal de YouTube, que los equipos desecharon muy rápido a los jugadores de más edad, infravalorando el valor de su experiencia.