Así es el pijama inteligente para dormir como un tronco

Una chaqueta tradicional de pijama a la que se le han incorporado los sensores para que sea inteligente /
Una chaqueta tradicional de pijama a la que se le han incorporado los sensores para que sea inteligente

Un grupo de investigadores ha presentado en la reunión anunal de la «American Chemical Society» (ACS), la mayor sociedad científica del mundo, el que podría ser el pijama del futuro, que ayuda a monitorear y mejorar el sueño de quien lo lleve puesto

A.M

Si tienes problemas a la hora de conciliar el sueño por la noche o sufres de insomnio, esta información te interesa. Aunque en otras ocasiones os hemos dado una serie de consejos para dormir bien, esta vez os traemos otra solución: el pijama inteligente.

Aunque de momento se trata de un prototipo, esta solución podría ser en un futuro la clave para que toda el mundo consiga descansar por las noches. Un grupo de investigadores ha presentado en la reunión anunal de la « American Chemical Society» (ACS), la mayor sociedad científica del mundo, el que podría ser el pijama del futuro, que ayuda a monitorear y mejorar el sueño de quien lo lleve puesto.

Este pijama inteligente cuenta con sensores que monitoren de forma continua y discreta los latidos del corazón, la respiración y la postura, factores claves que juegan un papel fundamental durante el descanso, según los expertos.

Este pijama inteligente cuenta con sensores que monitoren de forma continua y discreta los latidos del corazón, la respiración y la postura, factores claves que juegan un papel fundamental durante el descanso, según los expertos.

Esta prenda, además, se trata de una herramienta clave para los profesionales, ya que permite a los médicos obtener información útil para mejorar los patrones de sueño.

«Nuestros pijamas inteligentes superaron numerosos desafíos técnicos», explica Trisha L. Andrew, la investigadora que ha dirigido el equipo. Y es que crear un pijama inteligente no es fácil, ya que la popular prenda liviana ha sido modificada, incorporando tecnología con la que, aún así, debía mantener el ligero peso de la prenda, seguir siendo cómodo, conservando la misma tela, etc. «También trabajamos con científicos de computación e ingenieros eléctricos que nos ayudaron a procesar las innumerables señales de los sensores con el fin de obtener una información clara y fácil de entender», añade.

Dormir es fundamental para prevenir el estrés, las infecciones o enfermedades múltiples, como las cardíacas y renales, la hipertensión y la diabetes, tal y como ha demostrado el National Institutes of Health (NIH, Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos). También hay estudios que han encontrado una clara relación directa entre la calidad del sueño y la agudeza mental. Siempre que una persona descanse bien agudizará las habilidades para tomar decisiones. Sin embargo, la mayoría de la gente no duerme lo suficiente.

Una completa solución

La Fundación Nacional del Sueño (National Sleep Foundation) estima que la industria está en auge. Existen ya algunas soluciones tecnológicas para mejorar el descanso. Por ejemplo, los colchones inteligentes que si bien pueden detectar movimientos e inferir la postura del sueño, no ofrecen información detallada del proceso. Además, no son portátiles.

También existen pulseras o relojes que monitorizan el sueño. Brindan información sobre la frecuencia cardíaca y controlan cuánto tiempo ha dormido el usuario en la cama, diferenciando incluso el sueño profundo del ligero, pero hasta ahora, no ha habido nada que un consumidor normal pueda usar para monitorear su postura y las señales respiratorias y cardíacas cuando duerme.

Este pijama inteligente cuenta con cinco parches textiles discretos en los que se esconden los sensores, interconectados entre sí con hilos de nailon. Los cables de cada parche se conectan, a su vez, en una placa de circuito impreso del tamaño de un botón que se coloca en el mismo lugar que el tradicional botón del pijama. Ahí se recogen todos los datos que se envían por Bluetooth.

El equipo de Andrew ha probado la prenda en voluntarios y ya hay un fabricante dispuesto a comercializar el pijama. De hecho, la responsable estima que el producto podría estar en el mercado dentro de dos años por un precio de entre 100-200 dólares (90-180 euros).