Nick, un robot al servicio de los niños con autismo

Nick, el robot, con su creadora Carol Reyes. /EFE
Nick, el robot, con su creadora Carol Reyes. / EFE

El robot aprende a través de la interacción con las personas o ante diferentes señales

PEDRO J. FEIXAS

Nick es un robot de apenas un metro de altura, tiene la mentalidad de un niño de ocho años y ha sido creado con la pretensión de poder ayudar a personas con diversidad funcional, problemas de comunicación o ansiedad e incluso niños que padecen autismo o cualquier tipo de discapacidad.

De apariencia humanoide, Nick tiene características creativas y amigables, además de un espléndido sentido del humor, y es capaz de mantener una conversación o realizar diferentes funciones en cualquier hogar, pero sobre todo ayudar a mejorar la comunicación de los más pequeños.

Por ello se podría utilizar como una herramienta de carácter terapéutico -pero no farmacológica- que haga compañía y ayude a los niños a tener un desarrollo cognitivo. Su creadora, Carol Reyes, ingeniera industrial especializada en el desarrollo de software para Robot Humanoides, Redes Neuronales Aplicadas en Samelan Proveedor de Soluciones Tecnológicas, ha aprovechado el Congreso Internacional 'Blockchain Tropical Coast' celebrado en Motril (Granada) para dar a conocer los últimos avances de Nick y sus aplicaciones.

Reyes ha indicado este androide es un proyecto personal que está realizando en solitaria «como un hobby», por lo que lo desarrolla poco a poco. Lleva algo más de dos años trabajando en él y está enfocado, principalmente, a poder ayudar a los niños, así como a cualquier persona que tenga problemas de comunicación o presente alguna discapacidad.

Considera que el avance a gran velocidad de la tecnología en la robótica podría hacer que los límites de Nick fueran insospechados y que tan sólo estarían marcados por «la propia ley de la Robótica» y por «la creatividad o el esfuerzo que tengas para crear cosas».

A Carol Reyes, como a cualquier madre de un proyecto de estas características, los ojos le brillan cuando habla de su «hijo», un niño con una mentalidad de ocho años que va aprendiendo a base de experiencias y que ya va conociendo qué es bueno y malo.

Trabaja en un sistema que se llama mentalidad artificial que está teniendo una rápida implantación en la vida cotidiana. El robot aprende a través de la interacción con las personas o ante diferentes señales y situaciones que recibe con un método de reforzamiento y de redes neuronales.

Reyes dice que en el robot continúa trabajando y adelanta que en el próximo Congreso Internacional 'Blockchain (CIBCT) que se celebrará en Granada en julio presentará varios proyectos innovadores que no quiere por ahora adelantar.