Las redes 5G expondrán a la UE a una nueva ofensiva cibernética

Las redes 5G expondrán a la UE a una nueva ofensiva cibernética

Un informe de la Comisión Europea alerta de más fallas en la seguridad y ataques «masivos» a infraestructuras de suministro como la de electricidad

SALVADOR ARROYOCorresponsal. Bruselas

Nada mejor que un buen fogonazo para llamar la atención. Nada mejor que la advertencia de un escenario casi caótico para ponernos las pilas. Así es como la Unión Europea alerta de los riesgos que conllevará la expansión de las redes de quinta generación (5G), que permiten un flujo de datos mayor y a una gran velocidad. Si no se toman medidas adecuadas de control la UE se enfrentará a una cascada de ataques cibernéticos, se advierte en un informe que ha hecho público este miércoles la Comisión Europea y que se ha realizado en colaboración con los Estados miembros y la Agencia Europea de Ciberseguridad.

El estudio, de 33 páginas, achaca la responsabilidad de esa nueva ofensiva «entre otros agentes, a Estados no pertenecientes a la UE o a (agentes) respaldados por esos Estados». No hay mención expresa. Pero con frecuencia se ha culpabilizado a Rusia de la autoría de acciones similares (se han identificado, de hecho, numerosos ataques lanzados desde servidores emplazados en territorio ruso) o China, con su multinacional tecnológica Huawei en el centro de la polémica.

La cuestión es que las redes 5G, que la propia Unión Europea considera «columna vertebral» de la economía y de una sociedad cada vez más digitalizada, dejarán a los países del club más expuestos al riesgo. De entrada porque la nueva banda va a permitir la interconexión en tiempo real de «miles de millones de objetos y sistemas» de forma simultánea. Serán parte de nuestra rutina doméstica. Pero también de la de sectores críticos como la energía, el transporte, la banca o la sanidad. Teniendo en cuenta esa premisa, el informe considera «esencial» garantizar la seguridad y la resistencia de las redes 5G.

Los riesgos son «enormes». Y algunos conllevarían situaciones caóticas, casi de pesadilla. Así, el estudio advierte de riesgos como el mal funcionamiento de infraestructuras o servicios críticos. «Los piratas informáticos podrían comprometer los servicios de emergencia al obtener el control de su red, comprometiendo la disponibilidad del servicio y la integridad de los datos utilizados en él». Servicios de emergencia, pero también «ataques masivos» a redes de suministro como «el de electricidad por parte de un estado, un actor respaldado por un estado o un grupo de crimen organizado».

El informe, que se basa en los resultados de las evaluaciones nacionales de riesgos de ciberseguridad, identifica otras vulnerabilidades como la integridad de las propias redes en lo que se refiere a la protección de la «confidencialidad y privacidad» de los usuarios y la mayor exposición por la dependencia de los operadores de redes móviles de los proveedores. Esto último también «abrirá un mayor número de vías de ataque que podrían ser explotadas por los potenciales atacantes», se asegura.

Una aseveración que, unida a las referencias a Estados ajenos como germen de las amenazas, allanaría el camino para que la UE regule que el servicio esté abierto a varios proveedores y no solo a uno. Y menos aún si ese 'uno' tiene el corazón de su negocio en China. Huawei, la finlandesa Nokia, y Ericsson, de Suecia, son las tres compañías que compiten para el desarrollo de las infraestructuras de telecomunicaciones que darán el suministro 5G a Europa.