Google admite que también escucha las conversaciones privadas a través de su asistente

Imagen del altavoz inteligente Google Home Mini./GOOGLE
Imagen del altavoz inteligente Google Home Mini. / GOOGLE

La multinacional del famoso buscador se une así a otras empresas como Amazon que realizan este tipo grabaciones con el objetivo de mejorar sus servicios

IÑAKI JUEZ

Google siempre está a la escucha de sus usuarios. Literal. A más de uno no le sorpredenderá, pero la multinacional del famoso buscador ha reconocido lo que era un secreto a voces. Y nunca mejor dicho. En concreto, admitió ayer que «expertos del lenguaje» a su servicio están atentos al, aproximadamente, 0,2% conversaciones privadas de sus clientes. Y todo ello a través de su asistente virtual, el caballo de Troya de los grandes colosos tecnológicos para colarse en nuestras vidas, encerrado en altavoces inteligentes, móviles, tabletas y demás dispositivos.

La confesión de la firma de Mountain View (California, EE UU) no supone nada nuevo en el sector tecnológico. Amazon ya reconoció en abril que sus trabajadores escuchan y transcribien a diario las conversaciones de los usuarios de sus altavoces inteligentes. Vamos, que los diálogos que se producen entre sus dueños y Alexa, su asistente virtual, no son nada privados.

En el caso de Google, se asegura que el único objetivo que tienen las escuchas es mejorar el servicio. Es decir, hacer posible que su asistente virtual sea cada vez más inteligente a través del aprendizaje de las conversaciones ajenas. Una práctica bastante virtual entre las empresas que se dedican a este segmento tecnológico, pero que, en su caso, ha sido destapada por la televisión belga VRT NWS que pudo acceder a un millar de grabaciones de individuos anónimos a través de uno de estos «expertos» contratados para comprender las particularidades y acentos lengua neerlandesa.

Ante esta información, el responsable de producto de búsquedas de la compañía californiana David Monsees, se vio obligado a dar explicaciones a través del blog oficial de Google. Además de insistir en la función puramente técnica y de aprendizaje de las escuchas para «ayudarnos a comprender mejor esos idiomas» por medio de una red de «expertos en todo el mundo», se asegura que no se transcriben diálogos que no vayan dirigidos directamente a su asistente virtual y que las elegidas nunca se vinculan a las cuentas personales de los usuarios.

«Informaciones delicadas»

Sin embargo, en la práctica las conversaciones filtradas permitieron a los reporteros localizar a las personas grabadas e incluso ponerse en contacto con ellas, ya que contenían «informaciones delicadas» como su dirección postal. «Una pareja de Waasmunster (Bélgica) reconoció inmediatamente la voz de su hijo y de su nieto», pusieron como ejemplo desde VRT NWS.

Otro problema es que, en contra de los que asegura Google, un total de 153 conversaciones filtradas se grabaron sin que los usuarios interactuaran con su asistentes. Falsos positivos que se producen por que, teóricamente, se pronuncian frases similares a 'Ok Goggle', lo que provoca que el altavoz inteligente o el móvil comiencen a grabar.

En todo caso, un porcentaje demasiado elevado teniendo en cuenta que se trata de una muestra pequeña y, lo más preocupante, cuyo contenido incluye desde discusiones, a escenas de sexo, sonidos de violencia y llamadas profesionales. Una vez más, nuestra vida privada queda al descubierto a través de nuestros propios smartphones y demás dispositivos que actúan como auténticos espías para sus verdaderos dueños: las empresas tecnológicas.