Sidrerías

Sidra bien hecha

Sidra bien hecha
La cosecha de euskal sagardoa de 2018 ha producido 11,78 millones de litros de una sidra que tiene gran estructura, mucho cuerpo y un aroma intenso

Las características de la tercera cosecha de la Denominación de Origen Euskal Sagardoa ya no son un misterio. Los 11,78 millones de litros del nuevo caldo elaborados en la cosecha de 2018 se han visto condicionados por varios factores durante el proceso de producción, aunque ello no ha evitado que ya desde la apertura de la temporada celebrada el pasado miércoles, 16 de enero, se pueda degustar y disfrutar de una sidra bien hecha.

Según explica Olatz Mitxelena, coordinadora de la Asociación de Sidra Natural de Gipuzkoa, el caldo estaba ya preparado desde mediados de diciembre: «Debido a las buenas temperaturas de octubre, tuvo una fermentación más rápida de la habitual y para final de año contábamos con una sidra bastante hecha y con buen aroma».

Un sabor maduro y natural

En cuanto a las principales características, la D.O. Euskal Sagardoa de esta temporada cuenta con un aroma de gran intensidad, el líquido tiene una gran estructura y mucho cuerpo; y, además, tiene la presencia del carbónico fino que caracteriza a una sidra natural.

Para la elaboración de este zumo se ha utilizado manzana tanto local como foránea. Mitxelena analiza que tras la «excepcional cosecha de 2017 en cuanto a cantidad y calidad, ya se esperaba que este año hubiera menos manzana local».

El txotx también es un recurso turístico y grastronómico

El 78% de los clientes que reciben las sidrerías guipuzcoanas durante la temporada estival –los meses de julio y agosto– son turistas, según un informe de Basque Tour, la Agencia Vasca de Turismo. Del estudio se desprende que los visitantes residen fuera de Euskadi y se encuentran en el territorio de vacaciones, se alojan en hoteles, sobre todo de tres estrellas o más, y que no han acudido nunca a una sidrería. Este mismo informe anuncia que las sidrerías se han convertido en un recurso turístico y gastronómico debido a la progresiva popularización del txotx.

Éste es otro de los factores que han influido en el sabor del caldo, pues «debido al descanso de las arboledas, el tamaño de la fruta ha sido bastante grande, dando menor cantidad de líquido pero más concentrado y con más azúcar», explica la coordinadora.

Los 11,78 millones de litros de Euskal Sagardoa son el resultado de una ardua colaboración de sidrerías y asociaciones de fruticultores que «año tras año trabajamos intensamente por controlar la vecería de la arboleda y poder conseguir una cosecha más equilibrada».

El objetivo común de todos ellos está ligado al deseo de elaborar sidra con etiqueta Denominación de Origen utilizando el 100% de manzana autóctona. «El futuro al que queremos llegar siempre será ése, lo que nos obliga a centrar siempre nuestro trabajo en los manzanales de Gipuzkoa. No andamos por mal camino, aunque se necesita tiempo para llegar a esa meta», argumentan desde la asociación.

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