Grupo Fcc

FCC Medio Ambiente ha desarrollado la primera plataforma de e-movilidad para Servicios Urbanos

Vehículo recolector-compactador eléctrico plug-in autocargable desarrollado con la plataforma FCC de e-movilidad./
Vehículo recolector-compactador eléctrico plug-in autocargable desarrollado con la plataforma FCC de e-movilidad.
Se trata de la primera plataforma con cabina para vehículos pesados 100% eléctricos creada específicamente para Servicios Urbanos, con autonomía para prestar servicio de forma continuada. Reduce la energía consumida en más del 50% con respecto a un vehículo convencional y también drásticamente las emisiones y el CO2

El Grupo FCC cuenta con más de 115 años de experiencia en la prestación de Servicios Ciudadanos. Es un líder mundial en Servicios Medioambientales, Gestión Integral del Agua y Desarrollo y Construcción de Infraestructuras. Actualmente cuenta con más de 54.000 personas y está presente en más de 36 países.

La Innovación está en el ADN de FCC Medio Ambiente, el área del Grupo FCC que presta servicios medioambientales a 60 millones de personas en más de 5.000 municipios de trece países, ya que desarrolló su primer camión recolector 100% eléctrico en 1974. En la actualidad cuenta con una flota de casi 15.000 vehículos, de los que 600 unidades son eléctricas y 1.250 de GNC.

FCC Medio Ambiente ha desarrollado la primera plataforma de e-movilidad para vehículos de Servicios Urbanos. La empresa ha liderado un consorcio formado por entidades de gran relevancia en los sectores de automoción y electrónica-electricidad, como IRIZAR, JEMA, IVECO y JOFEMAR; y ha contado con organismos de investigación como INSIA, TECNALIA y CEIT. El proyecto ha sido cofinanciado por el Fondo Europeo de desarrollo Regional (FEDER) a través del programa CIEN del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) del Ministerio de Economía y Competitividad.

La Innovación está en el ADN de FCC Medio Ambiente, que presta servicios a 60 millones de personas en 13 países

El vehículo va propulsado por un motor eléctrico que se alimenta de la energía acumulada en baterías

Chasis, carrocería y todos sus componentes se pueden reutilizar; es una contribución a la economía circular

En la imagen en blanco y negro, el primer camión recolector 100% eléctrico de FCC puesto en servicio en Barcelona en 1974.
En la imagen en blanco y negro, el primer camión recolector 100% eléctrico de FCC puesto en servicio en Barcelona en 1974.

100% eléctrico, enchufable, auto-recargable y totalmente reciclable

Alfonso García, director de Servicios Técnicos de FCC Medio Ambiente, explica los detalles técnicos de esta innovadora tecnología: «El propósito principal de FCC en este proyecto ha estado centrado en el desarrollo de un vehículo netamente urbano y eléctrico, versátil en cuanto a configuraciones de carrocería y de potencia, formado por una nueva estructura del chasis, modular y de tracción eléctrica permanente, y una cabina de altura reducida, adelantada y panorámica, que mejora la ergonomía y facilita la ejecución de los servicios, con los controles de la carrocería integrados en el chasis. La infraestructura motriz consiste en un motor eléctrico de tracción, baterías de alta potencia y sistema electrónico unificado».

El desarrollo de esta plataforma común hace posible empezar a producirlo de forma industrial, lo que podrá abaratar su coste. El primer vehículo presentado está equipado con carrocería de carga lateral para recolección de residuos. La tecnología es 100 % eléctrica Plug-in, de manera que el camión sale de su base de operaciones con las baterías a plena carga y hace su servicio completo en modo 100% eléctrico, siendo, por tanto, vehículo ZEV (Vehículo con Emisiones Cero).

En caso de necesitar extender su autonomía utiliza un sistema motor térmico/generador de gas natural comprimido (GNC) cuya finalidad exclusiva es la auto-recarga de las baterías. Este motor auxiliar funciona a un régimen constante en el punto de máxima eficiencia, con lo cual se sitúa en el mínimo consumo de energía y nivel de emisiones posible. De este modo, en el trayecto de ida y vuelta a la planta de tratamiento de residuos urbanos, las baterías quedan de nuevo recargadas, pudiendo, si así se requiere, comenzar un nuevo turno de trabajo. Alternativamente, el vehículo se puede diseñar para ser full-electric o incluso para ser propulsado por pila de combustible (hidrógeno).

El sistema de tracción es eléctrico permanente; esto es, el vehículo va propulsado por un motor eléctrico que se alimenta de la energía acumulada en las baterías. Esta tecnología tiene como principal premisa obtener el mínimo consumo de energía posible para la realización de los servicios urbanos. En el caso de la recogida de residuos, el vehículo recolector representa la configuración de servicio con las mayores necesidades de energía. Las paradas y los arranques son continuos, cada 60-100 metros, para la carga de los recipientes y posterior compactación del residuo, de forma que la inercia y frenada siempre son aprovechadas como energía regenerativa, la cual es almacenada en las baterías. El resultado obtenido permite hacer los mismos servicios que hoy realiza el recolector convencional con iguales prestaciones, pero reduciendo la energía consumida en más del 50% y también y drásticamente las emisiones y el CO2.

Por otra parte, chasis, carrocería y todos sus componentes se pueden reutilizar fácilmente, lo que, en definitiva, supone una contribución de alcance y consolidada a la economía circular en las ciudades inteligentes.

Descubra más sobre el desarrollo de la movilidad eléctrica en FCC en https://www.youtube.com/watch?v=qTOfR67fkzQ

Fotos

Vídeos