Diputación Foral De Gipuzkoa

«La electromovilidad no es una apuesta, sino una necesidad»

Marisol Garmendia utiliza la tarjeta Mugi en uno de los autobuses de Lurraldebus./
Marisol Garmendia utiliza la tarjeta Mugi en uno de los autobuses de Lurraldebus.
La renovación de la flota de Lurraldebus es una «actuación prioritaria» para el Departamento de Movilidad de la Diputación Foral de Gipuzkoa, que trabaja con el «objetivo final de lograr una flota completamente híbrida en 2030»

Marisol Garmendia, diputada de Movilidad y Ordenación del Territorio, dirige a Gipuzkoa hacia la movilidad sostenible y saludable, en pleno compromiso con la estrategia global de lucha contra el cambio climático.

Fomentar la movilidad sostenible es uno de los objetivos del departamento de Movilidad y Ordenación del Territorio que usted lidera. ¿Qué líneas de trabajo están siguiendo para ello?

Trabajamos con el objetivo de fomentar la movilidad sostenible y saludable, porque se ha comprobado que el transporte es la segunda fuente de emisión de Gases de Efecto Invernadero, siendo responsable del 30,9% de las mismas. Estamos actuando de manera transversal con la estrategia Gipuzkoa Klima 2050, centrándonos en potenciar el uso del transporte público frente al coche privado, mejorar los servicios de Lurraldebus y fomentar la bicicleta y el sistema ferroviario.

La renovación de la flota de Lurraldebus es uno de los pilares de este trabajo. ¿Cómo se está llevando a cabo?

Efectivamente, la sustitución de los autobuses diésel por híbridos es una actuación prioritaria a la que ya se ha dado comienzo. Durante este año se ha iniciado la renovación de la flota, que se realizará de forma progresiva en base a un calendario acordado. Recientemente se han incorporado dos nuevos vehículos, así que finalizaremos el año con diez autobuses híbridos en Lurraldebus, lo que supone aproximadamente el 5% de la flota.

¿Cuáles son las claves de implementación de ese calendario?

El objetivo final es que en 2030 toda la flota de Lurraldebus sea híbrida. El calendario prevé una sustitución de los autobuses que se realizará de manera paulatina durante los años sucesivos. Por ejemplo, el próximo 2019 incrementará la cantidad de autobuses híbridos hasta los 22. A medio plazo, hemos fijado como objetivo de alcanzar al menos el 70% de la renovación en 2025.

El beneficio medioambiental de los vehículos híbridos es indiscutible, pero ¿lo han cuantificado?

El transporte público es uno de los vectores en la estrategia contra el cambio climático aprobada por la Diputación Foral de Gipuzkoa. Coincidiendo con la Semana Europea de la Movilidad, elaboramos junto al departamento de Medio Ambiente un estudio para analizar y comparar las emisiones que se producen entre un autobús diésel y uno híbrido de Lurraldebus. Los resultados son claros y el uso de vehículos híbridos garantiza un importante ahorro tanto en combustible como, fundamentalmente, en emisiones de gases.

¿Qué cifras ha reflejado?

Las conclusiones del estudio demuestran que en un año un autobús híbrido ahorra 12.414 € de gasoil, con un porcentaje de ahorro del 24% respecto al diésel; al mismo tiempo que emite 27 toneladas menos de CO2 a la atmósfera. En cuanto a los costes, el autobús híbrido supone una inversión inicial mayor, pero considerando los ahorros de combustible, la inversión se recupera en cinco años y medio. En definitiva, la flota actual de Lurraldebus, compuesta por 245 autobuses, está suponiendo un ahorro de más de 95.352 litros de gasoil y una emisión de 216 toneladas menos de CO2, gracias a sus diez vehículos híbridos.

«2018 finaliza con diez autobuses híbridos en Lurraldebus, lo que supone el 5% de la flota»

«El autobús híbrido emite al año 27 toneladas de CO2 menos que uno diésel»

«Es necesario un cambio de mentalidad y de la comprensión de la movilidad»

El futuro de la movilidad en Gipuzkoa, ¿ha dado un salto definitivo hacia la electrificación?

Está dándolo, pero todavía queda mucho por hacer. La electromovilidad no es una apuesta, sino una necesidad de las sociedades avanzadas y concienciadas en la estrategia global de lucha contra el cambio climático. Gipuzkoa, por su carácter costero, está muy amenazada y no puede permanecer ajena. Apostar por la electromovilidad va mucho más allá de la adquisición de vehículos híbridos o eléctricos, implica un cambio de mentalidad y comprender la movilidad de otra manera, adaptando el diseño urbanístico de las ciudades a esta nueva realidad y adecuando nuestro territorio a la realidad de la movilidad eléctrica.

¿Cree que la sociedad también ha adquirido ese compromiso respecto a la electromovilidad?

Creo que sí, pero que todavía no somos conscientes del cambio que está suponiendo apostar por la movilidad sostenible y saludable. Es necesario un cambio de mentalidad basado en dejar de coger el coche para ir a cualquier sitio y, a su vez, aprender a convivir con otras modalidades de transporte que van a ir surgiendo. Los ciudadanos están respondiendo al enorme esfuerzo que estamos realizando las instituciones públicas por mejorar las infraestructuras y los servicios de transporte público. Las cifras de usuarios están aumentando año tras año y eso es una muy buena noticia. Es necesario acompañar ese incremento de la mano de una reducción en el uso del vehículo privado. En ese sentido, la incorporación del servicio de Cercanías de Renfe al sistema MUGI supone un hito histórico para Gipuzkoa: reunir en un único sistema todo el transporte público del territorio.

¿Qué más queda por hacer para incentivar ese cambio?

Es una cuestión de hábito que debe acompañarse de esas políticas de incentivación a través de las bonificaciones. Sin embargo, también veo necesario impulsar la desincentivación del uso del vehículo privado, regulando el tráfico en los núcleos urbanos, restringiendo el paso a los vehículos más contaminantes o mediante las políticas tarifarias de los parkings y aparcamientos en superficie. Hay que hacer ver a la ciudadanía que coger el coche privado no es un buen negocio, aunque el compromiso por la movilidad eficiente y por el medio ambiente nace de uno mismo. Cada persona debe poner su granito de arena para luchar contra el cambio climático.