Diputación Foral De Gipuzkoa

«Se avecina una revolución que nos va a afectar como sociedad»

Markel Olano posa junto a un vehículo eléctrico, el estandarte de un nuevo paradigma que está llamado a transformar la movilidad urbana./
Markel Olano posa junto a un vehículo eléctrico, el estandarte de un nuevo paradigma que está llamado a transformar la movilidad urbana.
Markel Olano, diputado general de Gipuzkoa, explica qué pasos está dando ya el territorio para consolidar y desarrollar un tejido industrial ligado a la electromovilidad. Entre ellos, la puesta en marcha de MUBIL en 2021

El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, subraya la apuesta decidida del ente foral por la electromovilidad, una realidad que «va a afectar a toda la industria que trabaja en el ámbito de la automoción», como recuerda. «Y no hablamos únicamente de la movilidad de pasajeros: también afecta a la logística, al transporte de mercancías o a la movilidad vertical», añade.

En este sentido, la Diputación Foral de Gipuzkoa ha impulsado la creación del nuevo Centro de Electromovilidad de Gipuzkoa, llamado MUBIL y que se ubicará en el polígono Eskuzaitzeta de Zubieta. Integrado dentro del programa Etorkizuna Eraikiz de la Diputación y con una fecha de arranque prevista para 2021, MUBIL tiene la vocación de crear espacios de cooperación entre diferentes agentes, ya sean públicos o privados, y de multiplicar a su vez la capacidad innovadora en el territorio, siempre trabajando con unos valores que, a lo largo de los años, han definido la labor que se realiza en Gipuzkoa, como son la excelencia, la especialización y la colaboración. Una apuesta de futuro que el máximo responsable de la Diputación foral defiende en esta entrevista.

Las tecnologías relacionadas con la electromovilidad y el almacenamiento de energía avanzan de manera imparable. ¿Qué respuesta prepara Gipuzkoa a los desafíos y oportunidades que presenta este reto de futuro?

Se avecina una revolución que nos va a afectar como sociedad y que va a afectar asimismo a toda la industria que trabaja en el ámbito de la movilidad y la automoción. Un motor convencional tiene más de 200 piezas, mientras que un motor eléctrico se configura con apenas 20. Es una pequeña muestra del cambio que estamos viviendo. Holanda, por ejemplo, prevé eliminar la producción de vehículos de motor de combustible para 2030. Y no hablamos únicamente de la movilidad de pasajeros: también afecta a la logística, al transporte de mercancías o a la movilidad vertical.

Tenemos que estar preparadas y preparados para esta transformación de la movilidad urbana. Tanto la sociedad, como las empresas, organizaciones y las instituciones públicas. Para ello, desde la Diputación Foral de Gipuzkoa, en el marco de Etorkizuna Eraikiz, hemos puesto en marcha la estrategia MUBIL, que nace para propiciar que Gipuzkoa sea, en el panorama internacional, un referente industrial de primer orden en movilidad eléctrica y almacenamiento de energía.

MUBIL será un espacio físico y virtual, cuyo epicentro se ubicará en Zubieta, de desarrollo de actividad industrial, ciencia y conocimiento en materia de electromovilidad y aglutinará a los principales agentes implicados en el emprendizaje y la innovación.

Más concretamente, el hecho de que empresas del territorio estén generando productos punteros a nivel internacional, ¿ofrecen una oportunidad a la Diputación de apostar por este sector?

Sin duda alguna. En Gipuzkoa tenemos ya empresas tractoras de referencia mundial, como pueden ser CAF, Irizar y Orona, y universidades y centros de gestión del conocimiento, tecnológicos y de investigación punteros en este campo. Además, disponemos de una industria auxiliar muy competitiva en el campo de la automoción, con asociaciones y entidades que impulsan la producción industrial, la investigación y la formación en sistemas avanzados y tecnologías emergentes. Contamos con los ingredientes adecuados y nuestra labor como institución nos obliga a proponer iniciativas basadas en la excelencia y la colaboración, que refuercen el potencial innovador del territorio en el ámbito de la electromovilidad.

El papel de la administración pública en este ecosistema es fundamental. Las administraciones tenemos que ir por delante, traccionando el cambio y generando espacios de colaboración.

En octubre se presentó el futuro centro de electromovilidad de Gipuzkoa, MUBIL. ¿Qué papel aspira desempeñar este importante proyecto?

La Diputación está trabajando para reforzar la economía del futuro, esos nuevos sectores que generarán bienestar y empleo de calidad en las próximas décadas. Por ello, una de las prioridades no es otra que consolidar y desarrollar un tejido industrial ligado a la electromovilidad, y es, en efecto, una de las apuestas estratégicas que estamos afrontando en el marco del programa Etorkizuna Eraikiz.

Hemos puesto en marcha la estrategia MUBIL, una estrategia consensuada con el tejido económico e industrial del campo de la movilidad y el almacenamiento de energía. Sus objetivos están orientados a generar tejido empresarial y a transformar el existente, a propiciar nuevos modelos de negocio, impulsar el emprendimiento, crear empleo de calidad y fortalecer las capacidades de I+D, para atraer y retener talento e inversiones.

Esta estrategia tendrá un epicentro en el centro de electromovilidad de Gipuzkoa, que ocupará una parcela de 5.350 metros cuadrados en terrenos de titularidad municipal en Eskuzaitzeta y contará con un laboratorio en almacenamiento de energía de 4.450 metros cuadrados, y que aspirar a ser «referente industrial a nivel internacional» en movilidad eléctrica y almacenamiento de energía.

Vamos a realizar una inversión muy fuerte, de 19,3 millones. Se trata de una iniciativa transformadora que consideramos vital. El centro estará operativo en 2021.

MUBIL se sustenta en cuatro ejes de actuación: por una parte, contará con un laboratorio para la experimentación, por otra, se pondrán en marcha procesos de aceleración para poner en marcha nuevas ideas y proyectos que impulsen la innovación y el emprendimiento. En tercer lugar, tendrá un espacio para la gestión y generación de conocimiento en materia de movilidad sostenible y, por último, en el espacio denominado Living Lab, se experimentarán nuevas tecnologías y se probarán los avances que desde MUBIL se extenderán a todo el territorio de Gipuzkoa.

«MUBIL nace para propiciar que Gipuzkoa sea un referente industrial internacional de primer orden en movilidad eléctrica y almacenamiento de energía»

«Vamos a realizar una inversión muy fuerte, de 19,3 millones. Se trata de una iniciativa transformadora que consideramos vital»

«La colaboración y la experimentación son imprescindibles para diseñar políticas y medidas acertadas en el futuro. Esto es lo que defiende Etorkizuna Eraikiz»

La colaboración entre empresas privadas, públicas e instituciones ha permitido ejecutar experiencias pilotos y demostraciones de electromovilidad. ¿Cuál es su balance a día de hoy?

Las instituciones, conscientes de la revolución que se está viviendo en el sector, los retos que conlleva y las oportunidades que nos brinda, ya estamos adelantándonos a ese escenario y trabajando al respecto.

El balance que hago es, sin duda, positivo. La colaboración y la experimentación están en la base de nuestro trabajo y eso es imprescindible para diseñar políticas y medidas acertadas en el futuro. Es, precisamente, la manera de trabajar que defiende Etorkizuna Eraikiz: probar y experimentar para después tomar las decisiones acertadas entorno a los temas relevantes de futuro.

Eso es lo que estamos haciendo en el ámbito de la electromovilidad, al igual que lo estamos haciendo en la ciberseguridad, en el envejecimiento de la población, en la gastronomía digital, etc.

¿La lucha contra el cambio climático es una prioridad para la institución que Ud. preside? ¿Están alineadas las diferentes instituciones vascas en este sentido?

La lucha contra el cambio climático es, sin duda, una prioridad para la Diputación Foral de Gipuzkoa. Es necesario que actuemos todos y todas: toda acción, toda iniciativa y todo plan cuenta. Como no podía ser de otra manera, la estrategia MUBIL tiene detrás esa motivación, pero el reto va más allá.

Según las Naciones Unidas, por ejemplo, reducir 0,50 la temperatura global puede significar la diferencia entre la vida y la muerte de muchas especies. Algo en lo que todos y todas debemos incidir. Queda mucho por hacer. Sin duda, la movilidad eléctrica es más sostenible que la convencional, pero el reto no acaba ahí, sino que la producción de esa energía también tiene que llegar a ser sostenible. Queda mucho por hacer, mucho camino por recorrer, pero hace falta seguir dando pasos, como lo venimos haciendo con la puesta en marcha de MUBIL.