Los técnicos ultiman el pozo tras una nueva jornada de obstáculos

Trabajos para tratar de llegar hasta el pequeño Julen. / ÑITO SALAS

Otro saliente retrasa el encamisado de la perforación desde la que los mineros excavarán a mano para llegar hasta Julen

JUAN CANO , ÁLVARO FRÍAS y FERNANDO TORRES

Un nuevo revés. Otro contratiempo inesperado. El enésimo problema que la naturaleza, la física y la maquinaria ponen frente a los integrantes de ese operativo que intenta, un día tras otro, sin descanso, culminar el rescate del pequeño Julen. Ayer, después de que la perforadora se pasara 16 horas –toda la madrugada entera– limando las paredes del pozo, los técnicos se encontraron con un nuevo percance: al inspeccionar con cámaras la galería vertical, detectaron un nuevo saliente ('tetón', en el argot) que impediría colocar los tubos para que la Brigada de Salvamento Minero pueda actuar.

El martes ocurrió lo mismo, aunque el problema estaba unos metros más arriba, en la cota -42, donde se quedaba encallado el 'encamisado' que pretendían colocarle al pozo para que accedieran los mineros. Era otro saliente lo que lo detenía. Ante el riesgo de que la estructura de tubos ensamblados se quedara atascada, ocasionando una situación de muy difícil solución, decidieron subirla con la grúa y trabajar dentro de la galería vertical para acondicionarla.

Los mineros rechazaron por seguridad entrar con el 'encamisado' suspendido por la grúa

Aunque inicialmente se planteó la opción de usar una corona (que hace las veces de una gigantesca broca) de mayor tamaño y ensanchar el diámetro del tubo, los técnicos optaron por una solución menos agresiva: colocaron los dientes de la corona hacia los lados (en lugar de hacia abajo) para pulir las paredes del pozo y eliminar todas las irregularidades.

La maniobra fue bien. De hecho, los ingenieros decidieron prolongarla toda la madrugada, pese a que ya habían eliminado el 'tetón' de la cota -42, para asegurarse de que las paredes quedaban lo mejor posible. Ayer por la mañana, antes de introducir nuevamente los tubos, metieron una cámara para supervisar con ella todo el pozo. Y así fue como descubrieron que, por debajo de los 50 metros, aparecía otro saliente de una capa muy dura de roca que la máquina, pese a que había estado trabajando toda la noche, no había conseguido eliminar por la propia estructura de la perforadora, que tiene la forma de un sacacorchos gigantesco.

Un equipo de soldadores y recortadores se sumó al operativo para modificar los tubos

Desde la falda de la montaña, los numerosos periodistas desplazados al lugar para cubrir el rescate de Julen se preguntaban por qué la grúa intentaba, una vez tras otra, introducir el cordón de cilindros dentro del pozo, pero sobre todo por qué volvía a sacarlo. La realidad, según fuentes del operativo, es que la grúa se estaba moviendo de sitio.

Al observar con las cámaras el saliente, y tras comprobar que era muy difícil eliminarlo con la perforadora, se mantuvo una reunión con los responsables del operativo y los integrantes de la Brigada de Salvamento Minero que tendrán que descender por el pozo para llegar hasta lunes con el fin de valorar las distintas soluciones. Una de las que se planteó fue dejar sin 'encamisar' los 10 últimos metros, donde está el 'tetón', y que corresponden a la zona de caldera (donde se van a tirar los escombros de la excavación de los mineros), dejando toda la estructura de tubos pendiendo de la superficie. Los mineros no aprobaron esta opción por razones de seguridad y se pasó a un plan B, que consiste en reducir la sección (grosor) de los tubos en esos últimos 10 metros. Acto seguido, se llamó a un equipo de soldadores y cortadores para rebajar el hierro de los cilindros, de modo que se pueda evitar el saliente. Según ha podido saber este periódico, el diámetro del pozo ha pasado de 1,10 a 0.90 metros en las zonas reducidas para salvar el 'tetón'.

Reducción de diámetro

Según las misma fuentes consultadas, los trabajos sólo tardarían unas horas si no surgen nuevos contratiempos, algo que ha sido una constante en este rescate. Una vez reducido el grosor de los tubos, se llevaría a cabo ese relleno de la plataforma de trabajo, que subirá 12 centímetros de cota. Y después, entrarían los mineros.

Al cierre de esta edición, ya se habían colocado 42 metros del 'encamisado' y faltaban por soldar los 18 restantes para completar la cifra de 60, cota en la que se supone que se encuentra el menor. Se desconoce cuánto tiempo transcurrirá una vez que se termine esta fase de los trabajos y entre en escena la brigada minera de Asturias.

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