El sindicato mayoritario en la Ertzaintza insiste en que «el Seat León no puede ser considerado como vehículo policial»

El sindicato mayoritario en la Ertzaintza insiste en que «el Seat León no puede ser considerado como vehículo policial»

Inspección de Trabajo amplía a seis meses el plazo para que el Gobierno Vasco reforme los vehículos de las patrullas de la Ertzaintza | Erne denuncia que el Departamento de Seguridad insiste en medidas «carentes de sentido común» como los estiramientos, descansos posturales o ejercicios

EUROPA PRESS

El secretario general de ERNE, Roberto Seijo, ha pedido este miércoles la retirada inmediata de los vehículos oficiales Seat León adquiridos por el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, y su sustitución por otro modelo de coche que reúna las condiciones necesarias para poder realizar los ertzainas su trabajo sin problemas para su salud. De no adoptarse esta medida, ha solicitado la dimisión de la directora de gestión económica y recursos generales, Guadalupe Camino. Ha mantenido que el Seat León «no puede ser considerado como vehículo policial»

En declaraciones a Europa Press, Roberto Seijo se ha referido al requerimiento definitivo realizado al Gobierno Vasco por Inspección de Trabajo -tras la denuncia de ERNE- en el que amplía de tres a seis meses el plazo para que realice las modificaciones técnicas necesarias a los Seat León que garanticen la seguridad y salud de los agentes. Además, la resolución obliga a dar una respuesta «inmediata a nivel organizativo», y a tener en cuenta, en adelante, a los representantes de los trabajadores en la elección del equipo de trabajo.

El sindicato mayoritario en la Ertzaintza denunció que estos coches, adquiridos como vehículo policial, no cumplían los requisitos mínimos exigibles para ser utilizados en la jornada laboral. La Inspección dio la razón al sindicato, al considerar que estos coches patrulla eran pequeños, los agentes tenían dificultades para entrar, la cabeza les rozaba con el pecho y las rodillas con el salpicadero.

El líder sindical se ha congratulado de que, en su requerimiento definitivo, Inspección de Trabajo rechace las alegaciones del Departamento de Seguridad y ratifique los argumentos expuestos por ErNE. En este sentido, ha destacado que reitera que es de obligado cumplimiento «el derecho que asiste a los Delegados de Prevención a ser consultados con carácter previo en cada nuevo proceso de elección de equipo de trabajo que pueda tener consecuencias sobre la seguridad y salud de los trabajadores, derecho que fue omitido» en este caso.

Asimismo, ha subrayado que la resolución de Inspección de Trabajo amplía el plazo a seis meses para implantar las medidas técnicas que precisa el vehículo para subsanar las dificultades de conducción que presenta y reconoce la aplicación a la Ertzaintza de Ley de Prevención de riesgos laborales, y que niega la Consejería en sus alegaciones.

En este sentido, ha mostrado su preocupación por que haya tenido que ser Inspección de Trabajo el que recuerde al Departamento que, como trabajador, la jurisprudencia les atribuye este derecho. «Queda en evidencia que, quien debe velar por nuestra salud laboral, nos lo niega», ha asegurado Roberto Seijo.

Estiramientos y descansos

Roberto Seijo ha apuntado que, en cuanto a las medidas organizativas (que Inspección insta a poner en marcha de inmediato), el Gobierno Vasco insiste en intentar paliar los problemas que salud que producen estos vehículos a los agentes con «estiramientos, descansos posturales, pausas activas o ejercicios de mantenimiento físico». «Y, como única medida antropométrica, recomienda ofrecer medidas alternativas al personal que supere el percentil 95 y para aquellos que el 1,87 metros de altura», ha criticado.

Tras señalar que esto es lo que se está trasladando en los Breafings, ha asegurado que estas medidas «no son válidas», y ha insistido en que el Seat León «no puede ser considerado como vehículo policial». Por ello, ha exigido «su retirada y la incorporación de otro modelo que sí reúna las condiciones necesarias».

ERNE insta a los ertzainas que tengan problemas o dificultades con la conducción del citado vehículo policial, «a que acudan al médico ante cualquier dolencia física que se derive de su uso, y a reclamar de la propia área médica del Departamento, como medida laboral, la exención de su utilización».