Mucho nuevo bajo el sol

Mucho nuevo bajo el sol

Cada verano nos bombardean con las consecuencias que tiene para nuestra piel el exponerla sin protección a los rayos solares. Pero ¿cuánto del daño solar está provocado por nuestra genética?

MARÍA BORJA / MUJERHOY.COMmadrid

En medicina, detrás de cada respuesta aparecen nuevos interrogantes. Así sucede con el cáncer de piel y la exposición al sol: una vez descubierta su asociación, han ido surgiendo nuevas piezas del rompecabezas. Algo que sabe bien el doctor Salvador González, un dermatólogo de apabullante currículo que ha trabajado codo con codo con Thomas B. Fitzpatrick, el médico que, al describir los fototipos cutáneos, abrió el camino a la prevención.

Fitzpatrick definió a la gente por seis fototipos, del más claro al más oscuro. Aquello fue eficaz para, inicialmente, definir y divulgar el riesgo que las personas tienen a la hora de exponerse al sol. Inicialmente, subraya. Porque, a partir de esa idea, se han ido descubriendo otros factores que también influyen. Ahora, por ejemplo, sabemos que hay una gran proporción de melanomas consecuencia de la radiación solar, pero que en otros el detonante es la carga genética A principios de los años 90 se descubrió que tenemos unas células que actúan como guardaespaldas de la piel. Unas guardianas que, si están en buenas condiciones, tienen la capacidad de destruir células mutadas. (Más información en MujerHoy.com)