«Hoy, por suerte, hay fármacos más modernos y más seguros»

DV

«En su momento, prácticamente no había más fármacos para controlar las crisis epilépticas. Luego se demostró que conllevaban muchos riesgos en el embarazo», lamentan desde la Asociación Guipuzcoana de Epilepsia (AGE). Su presidente, Alfonso López de Etxezarreta, teme que el problema sanitario del Depakine no haya hecho sino asomar, precisamente porque su eficacia para tratar las convulsiones derivadas de la epilepsia hizo que se recetara de forma mayoritaria durante años, «incluso a niños».

En la entidad guipuzcoana no tienen constancia de ningún caso de afectados, aunque tampoco descartan que aparezcan ahora que desde Osakidetza se ha decidido a abordar públicamente el problema. Sí conocen a mujeres que han tomado o toman ahora el fármaco, con la indicación de no quedarse embarazadas y bajo un seguimiento estrecho por parte de sus médicos.

En cualquier caso, en la asociación recuerdan que el tratamiento habitual para la epilepsia cuenta ahora «por suerte» con «fármacos más modernos y más seguros», pero no sin riesgo. El embarazo de una mujer con epilepsia siempre se lleva bajo un estricto control tanto por parte del neurólogo para ajustar la medicación a la menor dosis posible -no suele ser posible retirar la medicación por completo- como por el equipo ginecológico para prevenir cualquier complicación.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos