Los riesgos de pasarse con la vitamina D

Los riesgos de pasarse con la vitamina D

Tomar altas dosis de un suplemento de vitamina D sin necesitarlo puede provocar hipercalcemia y daño renal

CRISTINA GARRIDO

Todo en su justa medida. Hasta lo bueno. El déficit de vitamina D, la «vitamina del sol» se ha asociado a diversas patologías, pero tan malo es no llegar como pasarse. En altas dosis, el colecalciferol puede conducir al fallo renal. Así lo advierte un artículo publicado este lunes en la revista ' CMAJ', editada por la Asociación Médica Canadiense.

En sus páginas se describe el caso de un hombre de 54 años que, tras regresar de unas vacaciones en el sudeste asiático, donde pasó la mayor parte del tiempo tomando el sol, mostró un aumento de los niveles de creatinina, una sustancia en la orina cuya presencia aumenta si hay un mal funcionamiento de los riñones.

Tras derivarle al nefrólogo y realizarle pruebas adicionales, se descubrió que el paciente llevaba dos años y medio tomando altas dosis de un suplemento de vitamina D por recomendación de un naturópata. Durante ese tiempo, el hombre, que no tenía antecedentes de pérdida ósea o deficiencia de vitamina D, consumió entre 8 y 12 gotas de colecalciferol al día, el equivalente a 8000-12000 UI. Una dosis altísima teniendo en cuenta que la dosis diaria recomendada por los médicos suele ser de 400-1000 IU, y de hasta 800-2000 IU en adultos con alto riesgo de osteoporosis y ancianos.

Como resultado de esta sobredosis, el paciente tenía niveles muy altos de calcio en la sangre, lo que le provocó un daño renal significativo.

Suplementos de venta libre

«Aunque la toxicidad de la vitamina D es rara, su disponibilidad generalizada en varias formulaciones de venta libre puede representar un riesgo sustancial para los pacientes no informados», escribe el doctor Bourne Auguste, investigador clínic en diálisis domiciliaria en el Hospital General de Toronto General Hospital y la Universidad de Toronto.

Entre los problemas de salud que se pueden presentar por tomar demasiada vitamina D durante un largo período de tiempo está la deshidratación, hipercalcemia, daño renal y cálculos renales.

«Nuestra experiencia nos informa de que los pacientes y los médicos deben estar mejor informados sobre los riesgos relacionados con el uso ilimitado de la vitamina D. Dados los nuevos hallazgos del Equipo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU., se deben revisar las directrices canadienses actuales sobre su uso en personas de bajo riesgo», sugieren los autores.

Casos de hipercalcemia en España

En nuestro país, recientemente, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha alertado de la continua aparición de casos graves de hipercalcemia por sobredosificación de vitamina D en bebés y adultos.

Para atajarlo, la agencia ha emitido una nota para los médicos sobre la importancia de seleccionar la presentación del medicamento adecuada para cada situación, asegurarse de que en la receta quedan anotadas con claridad la dosis por toma y la frecuencia de administración; explicar a los pacientes/padres la pauta de administración y los síntomas derivados de la sobredosis de vitamina D.

A los farmacéuticos también les recuerda que deberían comprobar la presentación y pauta posológica y revisar con los padres/pacientes dicha pauta para asegurar su correcta comprensión.

Malo por defecto y por exceso

El déficit de vitamina D, que ayuda a controlar los niveles de calcio y fósforo en el organismo, es un factor de riesgo de raquitismo, una enfermedad que provoca reblandecimiento y debilitamiento de los huesos. Por eso, la Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Pediátrica Canadiense recomiendan administrar a los bebés de pecho un suplemento de 400 UI/día de vitamina D durante el primer año de vida.

Niveles bajos de esta vitamina en la edad adulta también se han relacionado con diversas patologías como el cáncer, la diabetes, las enfermedades autoinmunes, cardiovasculares, o incluso con el deterioro cognitivo.

El problema es que algunas vitaminas, en exceso, no son inocuas. Las vitaminas liposolubles A, E, D y K (las que se absorben en nuestro intestino unidas a la grasa) «hay que tomarlas bajo control médico si se suplementan porque en altas dosis pueden ser tóxicas para el hígado», advertía la doctora Pilar García Durruti, especialista en Endocrinología y Nutrición de HM Hospitales, en este reportaje de ABC sobre el mito de las vitaminas . Sin embargo, las hidrosolubles (se disuelven en agua) como la C o las del grupo B, se orinan cuando hay un exceso en el organismo.