Razones por las que deberías dejar de usar la alarma del móvil como despertador

Razones por las que deberías dejar de usar la alarma del móvil como despertador

Es lo primero que ves al despertar y, seguramente, lo último que ves antes de dormir. Te contamos por qué no deberías usar tu móvil como despertador.

TAMARA IZQUIERDO

Cada día estamos más esclavizadas por los dispositivos electrónicos pero ya no solo es la falta de libertad o la dependencia que nos crean, es que además pueden traer problemas de salud asociados. Estamos enganchadas al teléfono pero deberías hacer todo lo posible por desconectarte del móvil, al menos a determinadas horas. Toma nota de por qué no es una buena idea usar la alarma de tu smartphone para despertarte.

Aunque no lo creas, lo último que haces antes de acostarte influye directamente en tu descanso. No solo por los efectos de la luz azul que pueden alterar el sueño, sino también porque al coger el móvil para comprobar que está la alarma en orden vas a encontrarte con mensajes, WhatsApps o correos electrónicos que van a ocupar un lugar en tu cabeza (o darte preocupaciones que te impidan descansar bien) por lo que no vas a irte a la cama de la misma manera que lo haces después de leer un rato, con luz cálida, un libro que te guste mucho.

Lo mismo ocurre con la mañana, es importantísimo tener una buena rutina para comenzar la jornada que te permita afrontar el día de manera positiva y con energía. Imagina una mañana en la que te levantas de la cama y no miras el móvil, haces unos estiramientos suaves, meditas durante 5 o 10 minutos, incluso puedes hacer 10 minutos de yoga o algún ejercicio ligero. Todo ese ritual no te llevará más de 20 minutos, lo justo para darte una ducha rápida si eres de los que prefieren las duchas mañaneras, tomar un buen desayuno energético y salir de casa con las pilas puestas y de muy buen humor.

Añade estrés a tu jornada

Si nada más despertar coges el móvil para apagar la alarma ya estás atrapada salvo que tengas una férrea fuerza de voluntad. Si comienzas a mirar correos electrónicos que vas a tener que responder en algún momento de la mañana, mensajes de WhatsApp acumulados, te das una vuelta por Instagram… fácilmente habrás perdido casi 30 minutos (y empezarían las prisas) que podías haber dedicado a que tu mañana comenzara de una manera mucho más apetecible.

Tener en la cabeza toda esa información que has leído ya te hace aumentar tu estrés nada más despertar, si no miras tu móvil hasta llegar al trabajo o durante el trayecto (no nos vamos a poner estrictas), tu día empezará de una forma más pausada y tu estado será casi zen (hasta que mires el smartphone seguramente).

Tus ojos, los grandes damnificados

Tu vista, ese tesoro tan apreciado, está realmente sufriendo con las pantallas de móviles, tablets y smartphones. Los contrastes de luz y el gesto de despertar y tener tan cerca del rostro la pantalla, te va a llevar a un enrojecimiento ocular, picores, irritaciones y molestias que podrías ahorrarte si no sometieras a tus ojos a un estresor constante como es el móvil, y mucho menos antes de acostarte y nada más levantarte, es casi como salir de una cueva a plena luz del día.

El móvil como despertador

Aunque suene retro, lo mejor para despertar es olvidarse del móvil y pasarse al despertador tradicional. Un elemento que solo tiene esa función, despertarte y ofrecer la hora, no interviene en nada más, no te dice que se te ha olvidado una cita médica, que tu jefa espera el informe, que hay comida familiar el fin de semana o que salen a la venta en breve las entradas de un espectáculo que te interesa. No, simplemente te despierta, fin.

Mucho mejor que los clásicos despertadores son los despertadores de luz, unos dispositivos que te despiertan de forma gradual con luz como si estuviera amaneciendo naturalmente en tu habitación, respetando así tus ritmos circadianos. Una forma mucho más saludable y apacible de despertarse.