Osakidetza bajará a los 45 años el cribado del cáncer de mama en 2027
La atención preventiva se amplía a mujeres más jóvenes y se introducirán programas adicionales para mejorar la detección temprana de otras enfermedades
. Euskadi volverá a dar un salto significativo en la prevención del cáncer de mama con la ampliación progresiva del programa de cribado poblacional. ... Tras anunciar en septiembre que la edad de inicio bajará el próximo año de los 50 a los 48 años, el Departamento de Salud ya trabaja en un despliegue más amplio para reforzar la detección precoz en mujeres más jóvenes y dar respuesta a la tendencia creciente de casos en estas franjas de edad. En 2027, los controles se iniciarán cuando las mujeres cumplan los 45 años.
La medida busca identificar tumores en fases iniciales, mejorar la supervivencia y facilitar tratamientos menos agresivos.
El adelanto presentado en otoño por el lehendakari, Imanol Pradales, se sustentaba en los sólidos resultados del programa vigente, que alcanza un 80% de participación y una supervivencia del 88% a cinco años en los tumores diagnosticados. Desde 1995, se han realizado más de 2,5 millones de exploraciones y se han identificado cerca de 13.000 tumores, la mayoría en fases muy iniciales. Solo en 2024, Osakidetza detectó 715 tumores, principalmente en estadios precoces y con un pronóstico favorable, lo que evidencia la eficacia del programa en la reducción de la mortalidad y la mejora de la calidad de vida de las pacientes.
En este contexto, el consejero de Salud, Alberto Martínez, avanza ahora, en una entrevista que hoy publica el diario El Correo, que el cribado se ampliará de nuevo en 2027, cuando las citaciones comenzarán a los 45 años. Martínez subraya que «cada vez vemos más casos de tumores y más agresivos». Por lo tanto, buscan llegar a un grupo que hasta ahora «se escapaba», convencido de que adelantar la franja de edad permitirá mejorar aún más los indicadores de supervivencia y consolidar los avances ya logrados.
Nuevos programas
Más allá del cáncer de mama, el Departamento de Salud desplegará nuevas herramientas de prevención. En el cribado de cérvix se incorporará la autotoma con un kit para facilitar la participación y reducir las barreras de acceso. Además, se pondrán en marcha cribados de patología renal y cardiovascular, dos problemas de alta prevalencia que, en muchas ocasiones, permanecen silenciosos hasta fases avanzadas. «La patología cardiovascular es la principal causa de muerte en mujeres. Queremos detectarla pronto para evitar su evolución», explica Martínez.
Estos nuevos programas se iniciarán en poblaciones con mayor riesgo, mediante analíticas dirigidas a personas de entre 50 y 75 años en zonas concretas de Euskadi. El objetivo es replicar el impacto positivo que han tenido los cribados oncológicos y avanzar hacia un modelo de prevención más amplio y proactivo. Martínez recuerda que Euskadi cuenta con un sistema sanitario «fuerte, innovador y cercano», capaz de integrar estrategias preventivas con terapias avanzadas como la protonterapia o las células CAR-T, combinando eficiencia clínica y atención personalizada.
La apuesta del Gobierno Vasco por la detección precoz se enmarca en una estrategia global frente al cáncer, que también incluye investigación, atención especializada y nuevas tecnologías. Con la extensión gradual del cribado de mama y la puesta en marcha de nuevos programas preventivos, Salud busca consolidar los avances logrados en supervivencia y calidad de vida, anticipándose a los cambios epidemiológicos que afectan a la población más joven
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