Osakidetza da ayudas a su plantilla para servicios sanitarios privados

Osakidetza da ayudas a su plantilla para servicios sanitarios privados
FOTOLIA

Las centrales tachan de «reliquia del pasado» los 69.000 euros que se reparten para empastes, ortondoncias o gafas

MARÍA JOSÉ CARRERO SAN SEBASTIÁN.

Osakidetza concede ayudas a su plantilla para tratamientos sanitarios «excluidos del sistema público». El importe global de las subvenciones asciende a 69.116 euros cada año, una cantidad ínfima en un presupuesto de casi 3.000 millones en 2018. Sin embargo, resulta curioso que la Sanidad pública aporte dinero para que sus empleados paguen dentaduras postizas, implantes, empastes, ortodoncias, gafas, lentillas o audífonos. La dirección del Servicio Vasco de Salud ha declinado opinar por el sentido de este «fondo para atenciones sociales», que está contemplado en el acuerdo regulador de las condiciones laborales (convenio) de Osakidetza. Sin embargo, los principales sindicatos de la mayor empresa pública -más de 30.000 empleados entre fijos e interinos- de Euskadi coinciden en decir que se trata de una «reliquia del pasado» sin mayor trascendencia económica.

Así el secretario general de la central de Enfermería (SATSE), José Antonio de Leniz, comenta que «es una cantidad ridícula cuyo origen está en las ayudas sociales que había en la etapa del INSALUD». Esther Saavedra, de ELA, asegura que en su sindicato «no hay apuesta alguna por impulsar este fondo. Que Osakidetza pague lo que debe pagar, como es el complemento de nivel por la carrera profesional», reclama.

Agustín Gutiérrez, del Sindicato Médico de Euskadi (SME), se limita a decir que «está en el convenio, pero es una cuestión que pasa desapercibida. Generalmente no le prestamos atención», asegura. Ana Vázquez, de UGT, argumenta que estas ayudas también existen en otros servicios del Gobierno Vasco, «y en otras instituciones e, incluso, en la empresa privada. ¿Por qué se tiene que quitar si es bueno? En todo caso, lo que hay que hacer es garantizar sueldos dignos, no todos los empleados tienen salarios elevados y, desde luego, no fomentar la precariedad».