Juan Ormazabal: «Está muy bien que curemos el cáncer, pero hay que investigar por qué existe»

Ormazabal, presidente de AECC Gipuzkoa/Félix Morquecho
Ormazabal, presidente de AECC Gipuzkoa / Félix Morquecho

Un estudio para determinar el origen del cáncer y un proyecto de inmunoterapia marcan un año en el que la AECC traslada su sede a Riberas de Loiola

IKER MARÍN

Tres son los grandes restos que tienen marcados este año los componentes de la junta local de la Asociación Española Contra el Cáncer. Para desarrollar el primero necesitan la ayuda de la ciudadanía guipuzcoana. «Queremos conseguir 160.000 euros para completar la financiación de un proyecto de inmunoterapia en cáncer de mama», señala Juan Ormazabal, presidente de AECC Gipuzkoa. El segundo objetivo, el más ambicioso y pionero en el Estado, tiene que ver con el origen del cáncer. «Estamos trabajando con Biodonostia para conocer qué relaciones existen entre los distintos tumores y las sustancias químicas. Siempre se investiga cómo curar el cáncer pero consideramos clave saber por qué existe esta enfermedad». Por último, la junta directiva que dirige Ormazabal se enfrenta entre septiembre y octubre a otro desafío considerable: «Trasladar la sede a la avenida de Barcelona». Tras 10 años en Benta Berri, la AECC Gipuzkoa estrenará un nuevo emplazamiento a pie de calle con el que ofrecer una mejor atención a pacientes y familiares.

- Han comenzado el año lanzando un reto a los guipuzcoanos. Necesitan 160.000 euros para completar la financiación de un proyecto de inmunoterapia en cáncer de mama.

- Así es. El doctor Ignacio Melero de la Clínica Universitaria de Navarra es quien lidera esta investigación. Actualmente es un proyecto que se encuentra en su fase inicial con ensayos clínicos. El objetivo es que seis pacientes guipuzcoanas puedan ser tratadas de manera experimental en Onkologikoa. Nos invitaron a participar y vimos la oportunidad de atraer parte de esa investigación a Gipuzkoa. La importancia de este proyecto tiene que ver con la inmunoterapia, que es el tratamiento que parece que a día de hoy puede ser más efectivo. El reto es comprometer a la sociedad a participar en un proyecto común de todos. Creemos que lo podemos lograr con el apoyo de ciudadanos y empresas.

- Sin embargo, su proyecto más ambicioso ahora mismo tiene que ver con investigar el origen del cáncer. Nada más y nada menos.

- Para luchar contra esta dolencia hay que ser ambicioso, sí. En definitiva hablamos de realizar un estudio sobre los factores de riesgo para padecer cáncer, es decir, de su origen. A mí siempre me ha llamado la atención que en el ámbito científico se mida el éxito de la investigación por el número de publicaciones realizadas. Y ya empieza a haber una crítica ante esto. Creo que el éxito de la investigación debe ser que la enfermedad se cure. Sin embargo, todos los proyectos de investigación están orientados a la curación de la dolencia. Y está muy bien que curemos la enfermedad pero hay que investigar por qué existe, cuál es su origen.

- ¿Por dónde han empezado?

- La idea del proyecto se creó en el consejo de nuestra junta. Lo primero que hicimos fue ir a hablar con Biodonostia para plantearles la idea. A ellos se les ocurrió hacer un análisis informático sobre las posibles relaciones de los distintos tipos de tumores con las sustancias químicas. Hablamos de estos productos porque son realmente los que pueden tener incidencia en el desarrollo de la dolencia, entre otros aspectos.

Los datos

Socios
12.043.
Pacientes atendidos
1.124 enfermos y familiares en 2018.
Piso social
se ofreció alojamiento a 60 personas el año pasado, un 35% más que en 2017.

- ¿Ya tienen algún resultado?

- Se ha hecho un estudio durante tres meses a través de su departamento de Bioinformática y se han descubierto que hay 16 millones de correlaciones entre distintos tipos de cánceres y sustancias químicas.

- Esos son muchos datos. ¿Dónde van a poner el foco?

- Se han unido al proyecto Onkologikoa, el Hospital Universitario Donostia y las juntas locales de AECC Araba y Bizkaia para trabajar en una línea clara. Es decir, por dónde empezar. El proyecto está en su fase primaria. Sabemos que tenemos ese potencial de búsqueda pero tenemos que decidir por dónde comenzar. En semana y media tenemos una reunión para lanzar el proyecto y decidir qué hacer. Lo que sí tenemos claro es que no es un proyecto a corto plazo, será un trabajo continuado en el tiempo que irá acompañado de otras actuaciones

- Explíquese.

- Consideramos que hay que potenciar la puesta en práctica de un detallado y protocolizado cuestionario epidemiológico en clínicas y hospitales para tener más información de por qué se producen los tumores. Es importante saber las formas de vida, hábitos alimentarios, actividad laboral, productos y substancias utilizas habitualmente por cada enfermo. Esto es algo que no pueden hacer en los hospitales, que están para curar, pero nosotros podemos ayudar. Confiamos en que puede ser un proyecto interesante y rupturista. Sabemos que a las personas que tienen hoy cáncer no les vamos a ayudar demasiado pero sí a futuras generaciones sobre cómo deben ser los comportamientos de vida correctos.

- Habla de sustancias químicas, ¿exactamente a qué se refiere?

- Suelo poner como ejemplo las cremas cosméticas o productos de farmacología. Tienen un principio activo y un soporte preparatorio. Y en este último te encuentras un montón de aditivos que tampoco sabes si son necesarios. Una de las reflexiones que empezamos a hacer tenía que ver con esto, hagamos esos soportes más sencillos. En la medida que estemos evitando que intervengan más potenciales sustancias que no sabemos si son o no perjudiciales, el riesgo de enfermedad lo minimizas.

- Este proyecto lo empiezan en la sede de Benta Berri pero lo continuarán en Riberas de Loiola. ¿Que fechas manejan para el cambio de sede? ¿Qué van a ganar?

- La asociación tiene una dimensión administrativa pero carece de una dimensión de ayuda directa a los enfermos. Aquí tenemos alguna sala para atender psicológicamente pero nos falta espacio. Se ha comprobado que el ejercicio físico es muy importante para las personas con cáncer y en Riberas tendremos una sala multiusos. También se habilitará una sala para hacer cursos de formación de cocina saludable y tener más amplitud. Pensamos que entre septiembre y octubre estaremos ya en la nueva sede, que estará a pie de calle, en la avenida de Barcelona esquina con Pablo Sarasate.