Javier Murgoitio: «La cirugía para la obesidad mejora el físico y también la actitud ante la vida»

El doctor Javier Murgoitio, en Policlínica Gipuzkoa./LOBO ALTUNA
El doctor Javier Murgoitio, en Policlínica Gipuzkoa. / LOBO ALTUNA

Incide en la importancia de practicar ejercicio físico para evitar el preocupante aumento del sobrepeso en nuestra sociedad

Elisa Belauntzaran
ELISA BELAUNTZARANSAN SEBASTIÁN.

La obesidad ha adquirido en el mundo desarrollado tintes epidémicos y va aumentando de manera progresiva. «El progreso es muy lento, pero la tendencia no se detiene», advierte el doctor Javier Murgoitio, cirujano general de la Unidad de Obesidad de Policlínica Gipuzkoa. Murgoitio abordará este problema de salud pública y las soluciones quirúrgicas ante la obesidad esta tarde, a las 19.30 horas, en la Aula de la Salud que se celebrará en el Aquarium donostiarra, con entrada libre hasta completar aforo. Estará acompañado por los especialistas en aparato digestivo Juan Arenas y Francisco Zozaya, y también por el cirujano digestivo José Luis Elósegui.

- ¿Cuándo se considera a una persona obesa?

- La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que obesas son aquellas personas que tienen un acúmulo excesivo de energía en forma de grasa, lo que tiene efectos adversos en la salud y en la duración de la vida. Se mide por el IMC, que suele ser el peso en kilogramos dividido por la altura en metros al cuadrado. Si el resultado es entre 35-40 se considera una obesidad grave, y cuando es superior a 40, obesidad mórbida. El crecimiento del número de personas obesas está siendo progresivo y sostenido, de aproximadamente unos 3.000.000 de obesos cada década. Un dato importante, al tratarse del 60-70% de la población española. Son cantidades a destacar, ya que el 80% de los hombres y el 55% de las mujeres tendrán problemas de sobrepeso para 2030, según un estudio sobre población obesa que se ha realizado en España.

- ¿Cuándo se decide que un paciente cumple el perfil para someterse a una intervención quirúrgica?

- Se trata de pacientes que han hecho múltiples dietas con un efecto 'yo-yo'. Es más población femenina que masculina, de 30 a 40 años, aunque también hay de 50, que andarán en una masa corporal superior a 35-40. Hay que reconocer que la mujer se preocupa más por su salud y su situación. Los hombres, en la mayoría de los casos, reconocen que son obesos pero no se preocupan hasta que ese sobrepeso no les afecta a la salud. En el caso de los obesos mórbidos, los porcentajes se igualan. Los varones acuden a nosotros cuando suben cuatro escaleras y se ahogan, no pueden dormir bien por la noches, tienen una falta de agilidad tremenda, problemas cutáneos... Entonces ven que es un problema de salud y vienen ante la gravedad de las consecuencias de ese sobrepeso.

- ¿En qué consisten las intervenciones?

- Por un lado, aplicamos la técnica endoscópica 'Apollo'. Se trata de un método de reducción de estómago. Esa reducción disminuye la capacidad para almacenar comida y ralentiza la velocidad de su vaciado, por lo que el paciente se sacia antes y mantiene una pérdida de peso constante. Por otro lado, tratamos al enfermo con una cirugía bariátrica, mediante laparoscopia. Se realizan pequeñas incisiones en la pared abdominal, accediendo al estómago. Se trata de técnicas que en ocasiones se utilizan de manera mixta.

- Además de la intervención, ¿son importantes los cambios de hábitos de vida?

- Con la intervención se busca un cambio de hábitos a nivel alimentario y de actividad física. No se trata solo de la operación, hay detrás mucho trabajo de todo el equipo multidisciplinar. Tras la intervención los pacientes cambian de actitud porque pueden salir a la calle, son más sociables, sufren menos alteraciones psicológicas... Empiezan a encontrar trabajo y se incorporan a la vida laboral, y además de eso, ganan en autoestima y calidad de vida. Por lo tanto, la intervención trata su sobrepeso y mejora su calidad de vida.

- ¿Se podría decir que los hábitos de alimentación hacen que una comunidad sea más obesa que otra?

- Sí. Se debe a varios factores, pero principalmente radica en las costumbres y los estilos de vida. Inciden la dieta, el hábito de realizar ejercicio físico o el nivel sociocultural de la población. La tendencia es que las familias con un estatus sociocultural más bajo tienen un número de calorías mayor por los hábitos de consumo de comida rápida, mientras que los padres que tienen un estatus más alto cuidan de su alimentación y de la de sus hijos, produciéndose un menor indice de obesidad. Según los datos de un estudio realizado por la sociedad de cardiología de España, Asturias sería la comunidad con más obesos con un 25,5% de la población, seguida de Galicia. La comunidad con menos obesos sería Islas Baleares con 10,5%, después Cataluña y el País Vasco (con 16,8%). Mundialmente, Estados Unidos sería el país con mayor población obesa, con un 38%, seguida por México, Nueva Zelanda... Mientras que con la menor sería Japón, con el 3,7%. Entre los países europeos, Hungría es el que cuenta con más obesos en su población, seguido por los ingleses, según datos de la OCD.

- ¿Cómo se podría evitar el sobrepeso y la obesidad?

- Hoy en día, deberíamos pensar más en la restricción de consumo de bebidas azucaradas, restringir en número de calorías en las dosis que suministran en comidas rápidas, limitar las cantidades de grasas o la sal en ciertas comidas preparadas, que ya vienen dadas de por sí. En algunas comunidades se está aplicando algún tipo de impuesto para disminuir el consumo de este tipo de productos.

«El 80% de los hombres y el 55% de las mujeres tendrán problemas de sobrepeso en 2030»

«Hay que reconocer que la mujer se preocupa más que los hombres por su salud y su situación»

- Bebidas azucaradas, comida rápida... forman parte de los hábitos de consumo de los más jóvenes.

- El consumo de todos esos productos está provocando el aumento de la obesidad de manera muy progresiva. Según los datos europeos, los países con mayor población infantil obesa se encuentran en el sur y se puede llegar al 20%: Italia, Grecia, España... en ese orden. Noruega y Francia serían los de menor población obesa en esa franja de edad. Es un problema creciente por el consumo de comidas preparadas, fácilmente digestibles, bebidas azucaradas que consumen un montón y la falta de ejercicio ante muchos juegos estáticos, de ordenador.

- ¿Los niños obesos son adultos obesos?

- Habitualmente, sí. Los niños obesos acaban siendo adultos obesos porque suelen tener un factor genético, al que hay que sumar un factor educacional-familiar. Este último hace que en el caso de padres obesos, los hijos vayan a ser obesos, que van a tener hijos obesos. Se repite en ese grado. Se ha empezado a hacer cirugía bariátrica en adolescentes. Antes la edad mínima era 17-18 años, pero existen indicaciones con IMC superiores a 50 en adolescentes con problemas graves de salud debida a su obesidad, a los que se está adelantando las intervenciones entre chavales de menor edad.

-¿Qué problemas de salud lleva consigo la obesidad?

- La obesidad conlleva una serie de problemas cardiovasculares, trombosis, la alteración de todo el músculo esquelético, artritis, incluso hay tumores vinculados al sobrepeso y cada vez se están produciendo más. Anteriormente, este tipo de cirugías no se aplicaban a menores de 18 y mayores de 65, pero teniendo en cuenta el número de enfermedades vinculadas a la obesidad, ha variado esos criterios. La obesidad suponía un sobrecoste del gasto en sanidad del 2 al 3%, miles de millones de euros al año.

- Tras las intervenciones quirúrgicas para reducir la obesidad, ¿cuál es el camino a recorrer?

- Tras una intervención es importante el cambio de hábitos alimenticios y la práctica de ejercicio físico. El paciente mejora físicamente y cambia su actitud y estado de ánimo, volviéndose más activo, lo que le permite bajar su peso. Es una rueda.