Leche maternizada para prevenir el VIH en bebés

Leche maternizada para prevenir el VIH en bebés

El Programa Cortesía permite que los hijos de mujeres con infección por VIH puedan alimentarse sin riesgo de contraer la enfermedad. 250 recién nacidos se han beneficiado de este programa al que se han adscrito 50 hospitales españoles

REDACCIÓNmadrid

La transmisión de madre a hijo representa entre el 15 y el 30% de los casos de infección de VIH en el mundo, siendo hoy la lactancia materna una de las principales vías de transmisión vertical en los países sin recursos económicos, según los expertos de GeSIDA. Pero este riesgo se puede prevenir empleando leche maternizada. Con este objetivo, continúa el Proyecto Cortesía, en el que 250 madres con VIH se han beneficiado para prevenir la transmisión del virus a sus bebés y en el que se han adscrito casi 50 hospitales pertenecientes a 13 comunidades autónomas: Andalucía, Murcia, Extremadura, Castilla La Mancha, Madrid, Castilla y León, Aragón, Navarra, País Vasco, Cantabria, Galicia, La Rioja y Extremadura.

Desde sus inicios en el año 2011, 250 bebés recién nacidos han sido alimentados con más de 6.000 botes de leche de fórmula maternizada, y durante el año pasado 100 nuevas madres han podido alimentar a sus bebés de forma segura. El crecimiento de este proyecto ha sido progresivo y ha tenido una acogida cada vez mejor, afirma el doctor Luis Fernando López Cortés, de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas, Microbiología y Medicina Preventiva del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, y fundador de la iniciativa. A día de hoy, ya contamos con casi 50 centros participantes con previsiones de seguir aumentando, de manera próspera, la lista.

Leche para el correcto desarrollo del bebé

Avalado por GeSIDA y en colaboración con la compañía biofarmacéutica AbbVie, el proyecto supone una gran ayuda económica, pero también psicológica, ya que aporta una solución al problema de no poder dar leche materna a sus hijos. Hay que dar un mensaje en positivo a todas las mujeres con VIH que quieran ser madres, ya que se ha avanzado mucho en este sentido y no existe apenas posibilidad de transmisión si las gestantes realizan un buen control durante el embarazo y el parto, afirma el doctor López Cortés. Y, por supuesto, la calidad de la leche artificial es muy buena para el correcto desarrollo del bebé.

En el esquema de funciones del Proyecto Cortesía, los médicos de los Servicios de Enfermedades Infecciosas y de Pediatría son los responsables de detectar a las pacientes necesitadas de esta leche maternizada para sus recién nacidos y los farmacéuticos de los Servicios de Farmacia Hospitalaria los de hacer su entrega a las pacientes, además de seguimiento, recomendaciones, detección y prevención de los problemas relacionados con los medicamentos, información y educación para la salud. Este proyecto completa el programa de prevención de la trasmisión del VIH madre-hijo. Las mujeres que reciben leche maternizada se sienten protegidas porque entienden que se atiende integralmente el proceso que garantiza la seguridad del recién nacido frente a la posibilidad de trasmisión del VIH, concluye el doctor López Cortés.