¿Por qué fracasan las dietas?

¿Por qué fracasan las dietas?

Con la llegada del verano, controlar el peso se convierte en el objetivo clave de la operación bikini pero, en muchas ocasiones, las dietas de adelgazamiento fracasan. Te contamos los errores más comunes

TAMARA IZQUIERDO

Siete de cada diez personas hacen dieta al llegar el verano pero, casi siempre, esa operación bikini express se frustra. No incluir grasas saludables en la dieta o las llamadas dietas milagro, son algunas de las causas por las que las dietas fracasan. Toma nota de los errores más comunes que te impiden adelgazar e incluso llegar a engordar tras una dieta fallida.

La gran mayoría de las personas que se ponen a dieta obtienen resultados nulos o que duran muy poco. La dietista Pilar Rodrigáñez (Soycomocomo) en su libro 'Pierde peso y gana salud', desvela cuáles son los 5 errores más habituales que provocan el fracaso de las dietas de adelgazamiento.

Dejar de lado las grasas

Es un planteamiento muy común que viene haciéndose desde hace décadas por los propios expertos pero ahora, después de investigar mucho, se han demostrado que son propuestas obsoletas y que no ayudan a adelgazar. Dejar de lado las grasas y apostar por productos light o 0 % no es una pauta a seguir si quieres llevar una dieta saludable y controlar tu peso, es mucho más sano comer un alimento rico en grasas saludables, como el aguacate o los frutos secos, que comer un yogurt desnatado 0 % cargado de edulcorantes, conservantes, aditivos… Estos productos alteran la microbiota intestinal y generan una disbiosis en favor de un tipo de bacterias que propician una resistencia progresiva a la insulina.

Contar calorías

Es cierto que el balance calórico es importante en una alimentación saludable y para controlar el peso, pero solo como una herramienta de medición y no basando la pérdida de peso en ella, hay otros factores más importantes a la hora de adelgazar. Una dieta hipocalórica es difícil de seguir durante mucho tiempo y termina fracasando, generalmente con efecto rebote. Lo ideal es llevar una alimentación sana de forma habitual para poder controlar el peso de forma duradera. Son más importantes de dónde proceden las calorías que el número de calorías en sí mismo.

Plantear la dieta desde el esfuerzo

Estar o ponerse a dieta puede verse como un castigo temporal en el que se suprime lo que más te gusta. Pasas hambre, estás irritada, ansiosa, débil… ¡una auténtica tortura! Por un lado, psicológicamente es insostenible durante mucho tiempo llevar ese esfuerzo a buen término pero es que fisiológicamente el cuerpo entra en modo ahorro, es decir, interpreta que existe una escasez de comida y te va a costar más quemar grasas, es decir, prácticamente no adelgazarás aún comiendo menos.

Basar la dieta en plancha y verdura

Si basas tu dieta en ensaladas y alimentos a la plancha como pollo o pavo, vas a aburrirte y no vas a disfrutar de la comida. Verduras al vapor para comer, carne a la plancha con ensalada para cenar… al final será un martirio seguir una rutina de alimentación tan poco placentera salvo que seas muy disciplinada. Sin embargo hay multitud de platos perfectos para llevar una dieta saludable que son variados y muy apetecibles, el problema es que la gran mayoría de la gente asocia estar a dieta con lechuga.

No crear un entorno favorable

El primer paso para comenzar una dieta de adelgazamiento es limpiar la despensa y la nevera para retirar todos aquellos alimentos empaquetados o envasados que puedes terminar atacando en un momento de debilidad, y créenos, los habrá. Ten a mano solo alimentos que puedes consumir a diario y si te da ansiedad por la comida puedas combatirla de forma sana, unas aceitunas, pepinillos, frutos secos, frambuesas, arándanos, incluso chocolate negro (al 85 %), son snacks muy saludables que puedes tomar entre horas si el cuerpo te pide picotear. Explicar a la familia y amigos que estás cambiando la alimentación también es clave para lograr mantener tu dieta en tu vida social.

Subsanando estos errores y llevando un estilo de vida saludable durante todo el año, tal vez la pérdida de peso sea más progresiva y lenta pero muchísimo más segura, sin efecto rebote y sin esfuerzo alguno. ¡Yes you can!