Enjuagues bucales para niños, ¿son necesarios?

Enjuagues bucales para niños, ¿son necesarios?

¿En qué casos está indicado el uso de enjuagues bucales en los niños? ¿Son útiles? ¿A partir de qué edad pueden utilizarse en niños?

DRA. GLORIA SAAVEDRAmadrid

Los enjuagues bucales en niños están indicados principalmente cuando se les considerada pacientes de alto o muy alto riesgo de padecer caries dental, gingivitis o enfermedad periodontal.

Dentro de los pacientes de alto riesgo estamos incluyendo a los pacientes con aparatología ortodóncica, donde es más fácil que se presenten zonas en las que se acumula la placa bacteriana y sean más complicadas de limpiar. Otro grupo importante de pacientes de alto riesgo comprende a pacientes discapacitados, los niños con determinadas medicaciones crónicas que pueden producir una reducción del flujo salivar o niños con malos hábitos alimenticios.

Los colutorios, por tanto, juegan un papel fundamental en cualquier programa de prevención destinado a la disminución de los efectos adversos que la placa bacteriana puede producir en la cavidad oral.

El uso de enjuagues bucales en niños es útil, pero siempre entendido como un complemento del cepillado dental. El control químico de los agentes bacterianos es beneficioso pero no sustituye al control mecánico.

Los componentes principales para lograr estos efectos preventivos son el flúor y la clorhexidina fundamentalmente. Los enjuagues bucales más utilizados en los niños llevan en su composición fluoruro sódico al 0,05% para uso diario, o al 0,2% para uso semanal. Y los enjuagues de digluconato de clorhexidina en su concentración al 0,12% son útiles para obtener resultados clínicos satisfactorios sin que aparezcan efectos secundarios.

Es muy importante que sea el odontopediatra quien aconseje la cantidad y la frecuencia de uso de estos enjuagues dentro de un programa preventivo, según el riesgo de caries de forma individualizada en cada paciente.

La utilización de colutorios está indicada cuando un niño es capaz de realizar un enjuague sin tragar el producto. Esto suele suceder a partir de los seis años, que es cuando se alcanza una maduración neuromuscular suficiente para controlar la deglución del enjuague.

En niños con un elevado riesgo de caries, en los que está indicado el uso de enjuagues como medida preventiva, pero que no tienen capacidad de controlar el enjuague (normalmente menores de 6 años), hay otras formas de aplicación tópica con ayuda de un bastoncillo por parte de los padres.