El centro donostiarra aplica en un 30% de cirugías una técnica que preserva más tejido pulmonar
El Hospital Donostia es el referente en el norte del Estado en materia de segmentectomías, un método que permite aumentar la supervivencia
La sanidad pública guipuzcoana destaca en una técnica conservadora que permite extirpar menos pulmón a pacientes con cáncer, sobre todo en estadios precoces de un ... tumor que es el más mortal de Euskadi. 1.325 vascos perdieron la vida el año pasado a causa de esta enfermedad, de los cuales 888 eran hombres y 437, mujeres. Se trata del servicio de Cirugía Torácica del Hospital Donostia, el único centro de Gipuzkoa que trata esta enfermedad con cirugía robótica, y que no solo opera a pacientes de nuestro territorio sino que también aglutina todas las intervenciones de enfermos pulmonares de Álava.
El centro donostiarra es el referente en el norte del Estado en materia de segmentectomías pulmonares, una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que permite preservar una mayor parte del tejido pulmonar sano y, por lo tanto, la función respiratoria del paciente, y que ya se aplica en un 30% de las intervenciones que realiza el equipo de cirujanos. «En vez de quitar todo el lóbulo pulmonar como se venía haciendo habitualmente cuando hay un cáncer de pulmón, quitamos menos.Es una técnica más compleja, que requiere hacer una reconstrucción en 3D», explica el cirujano Jon Zabaleta.
Según un estudio clínico internacional publicado en New England Journal of Medicine, para algunas personas con cáncer de pulmón la extirpación de una parte del lóbulo afectado es tan eficaz como retirarlo entero. Los enfermos en estadio temprano que tuvieron una cirugía más limitada vivieron la misma cantidad de tiempo sin que volviera el cáncer que a quienes se les extirpó todo un lóbulo del pulmón. El 80 % de las personas de ambos grupos sobrevivían a los cinco años.
Robótica
Estos avances han sido posibles gracias al programa robótico en cirugía torácica que el Hospital Donostia puso en marcha en febrero del pasado año, el primer hospital público de Euskadi en implantarlo. Indicado para las cirugías más complejas, el empleo del robot quirúrgico permite una mayor precisión, mejor visión y optimización del tratamiento. Uno de ellos es el Da Vinci, que elimina los temblores de las manos del cirujano, proporciona una visión más precisa y, a largo plazo, facilita la estandarización de los procedimientos; es decir, que todas las intervenciones se realicen de la misma manera, lo que se traduce también en mayor seguridad para el paciente. «Por disponibilidad lo utilizamos únicamente un día, los lunes, porque contamos con un solo robot.Estaría genial tener un segundo», reclama el cirujano.
Tres de cada diez pacientes intervenidos regresan a sus domicilios 24 horas después de ser operados
Aunque entre las muchas armas con las que cuenta el centro donostiarra está también la cirugía videoasistida, una técnica mínimamente invasiva que usa pequeñas incisiones y una cámara para extirpar tumores, ofreciendo una recuperación más rápida, menos dolor y estancias hospitalarias más cortas que la cirugía abierta. «Tres de cada diez pacientes operados pueden volver a su domicilio tan solo 24 horas después de salir de quirófano», detalla Zabaleta.
El de la capital guipuzcoana se ha convertido también en el primer hospital del País Vasco en extirpar una primera costilla por un problema poco frecuente llamado síndrome del estrecho torácico. Se trata de una afección causada por la compresión de nervios o vasos sanguíneos en el espacio entre la clavícula y la primera costilla, provocando dolor, hormigueo, entumecimiento o debilidad en el cuello, hombro, brazo y mano que puede estar causado por un traumatismo, defectos anatómicos, mala postura o movimientos repetitivos.
Es el único centro de Gipuzkoa que trata el cáncer de pulmón con cirugía robótica
Para algunos tipos de cáncer de pulmón, el tratamiento tiene una duración determinada. Para otros, es continuo. «Se hace con las mejores pruebas diagnósticas y es coordinado entre los diferentes servicios, eso también evita sesgos de que sea siempre el mismo médico el que vea al paciente», señala el oncólogo médico Alfredo Paredes. En general, las pruebas de seguimiento consisten en exámenes, radiografías de tórax o TAC, entre otros procedimientos.
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