El cáncer de piel más agresivo se dispara entre jóvenes vascos

El cáncer de piel más agresivo se dispara entre jóvenes vascos

El melanoma afecta en Euskadi a un 5% más de población que hace sólo cinco años, a pesar de que las nuevas terapias han mejorado la supervivencia

FERMÍN APEZTEGUÍA

Expertos en el estudio y abordaje del más virulento cáncer de piel aportaron ayer en Bilbao una razón más para embadurnarse bien de crema protectora el próximo verano, que está al caer. La incidencia del melanoma ha crecido nada menos que un 5% en los últimos cinco años; y el grupo de población más castigado no es precisamente el de los mayores, sino el de los jóvenes, según se puso de manifiesto en un simposio multidisciplinar organizado por la Universidad del País Vasco. Los resultados son ligeramente mejores que en el conjunto de España, donde ese crecimiento se sitúa en el 7%, muy probablemente debido al menor número de horas de sol de Euskadi.

La buena noticia ocurrida en este tiempo es la mayor supervivencia que gozan los pacientes, gracias a la aparición de la inmunoterapia, unos nuevos tratamientos que comenzaron a probarse al inicio de esta década precisamente con pacientes afectados por melanomas. Cuando la enfermedad se diagnostica a tiempo, por norma general se maneja bastante bien y se resuelve mediante cirugía, según explicaron la profesora María Dolores Boyano, del Departamento de Biología Celular e Histiología de la UPV/EHU; y la oncóloga Karmele Mugika, del hospital Onkologikoa de San Sebastián, responsables de las jornadas, que tienen la peculiaridad de analizar el desafío sanitario desde una perspectiva multidisciplinar.

En caso de metástasis, la cosa cambia. El pronóstico del melanoma era radicalmente distinto hasta la aparición de este nueva familia de medicamentos y de los llamados fármacos contra dianas, que impactan en moléculas y procesos concretos de la vida de las células tumorales. Hasta la década pasada, si la enfermedad se extendía, ni la quimioterapia, ni la radioterapia funcionaban bien, hasta el punto de que han dejado ser tratamiento de elección para esta patología. Con la inmunoterapia, en cambio, hasta un 40% de los afectados sobrevive al menos cinco años; y no se sabe si más, porque ése es el tiempo máximo transcurrido desde que comenzaron a ser tratados los primeros pacientes cuyos casos se estudian ahora.

Sobre todo, mujeres

Los avances en tratamiento quedan ensombrecidos por el mayor número de pacientes que año a año sigue dándose en el mundo occidental. No escapa a ello Euskadi, donde se están registrando ya casi 300 casos al año de los cerca de 6.200 -especialmente en mujeres-, que se están dando en el conjunto de España, según datos facilitados por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Las razones de este incremento resultan cuando menos paradójicas.

El melanoma avanza en el mundo, entre otras razones, por el envejecimiento de la población y el daño sufrido por la capa de ozono, que favorece que los rayos ultravioleta castiguen con mayor fuerza. Esta circunstancia contrasta con una realidad: uno de los países más afectados por la dolencia ha sido tradicionalmente Australia, donde sus ciudadanos, hijos de anglosajones la mayoría, tienen una piel muy blanca. Allí, las campañas a favor de la protección solar han logrado reducir la incidencia del mal de manera notable. «Hay que darse crema protectora, no sólo al ir a la playa, sino siempre que nos expongamos al sol, aunque simplemente vayamos a salir a dar un paseo», aconsejaron las expertas.

Cuidados básicos

Protección
Utilice cremas con factor de protección 50+. En teoría, con 30 sería suficiente, pero con las lociones pasa como con el consumo de los coches: los resultados se consiguen en situaciones tan óptimas que nunca se dan.
Aplicación
Deben darse las cremas con 30 minutos de antelación a la exposición solar, sea en la playa, el monte o el parque; y renovarse cada dos horas.
No tome el sol entre las 12.00 y las 16.00 horas.
Son las peores.
Recuerde
El cáncer no surge por un día tostándose al sol, pero sí por años de abuso continuado. Evite quemarse la piel.