«Queremos hijos sanos y felices y este es un paso para lograrlo»

Dos profesores de Educación Física de Gipuzkoa ponen en valor el beneficio académico y de salud que puede tener la ampliación horaria

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABA

Los profesores de Educación Física observan como una oportunidad la propuesta de la consejería de Cultura y Deportes de establecer en Primaria y Secundaria la obligatoriedad de impartir tres horas a la semana la asignatura. «Creo que es una medida acorde a los avances de una sociedad que cada vez presta más atención a la concienciación, la salud y la práctica deportiva», explica Xabier López de Luzuriaga, profesor de la materia en el centro donostiarra Mary Ward. Por ello, la opción que brinda a los centros y profesores de desarrollar los programas establecidos y mejorarlos gracias a la mayor carga horaria les va a suponer un reto muy atractivo.

«Está muy bien que adelanten que quieren establecer un mínimo de tres horas a la semana de Educación Física, pero esas horas hay que llenarlas, no se puede quedar solo en las palabras. Harán falta más medios, mejorar las instalaciones, el profesorado... Debemos ser vanguardia no solo en las horas que se imparte la asignatura, sino también en su contenido», advierte Jon Arratibel, profesor de Educación Física en Summa-Aldapeta. Arratibel recuerda el apoyo que recibieron de los padres de los alumnos del centro cuando hace una década Educación decidió reducir las horas obligatorias de la asignatura, y piensa que ese enfado de los progenitores ha servido para ahora darle una vuelta a los planteamientos. «Parecía que hasta ahora la actividad física estaba reñida con poder rendir académicamente, pero los estudios han demostrado que no es así y que además están relacionados», añade.

De la misma opinión es López de Luzuriaga, que además subraya que los ejercicios ayudan a relajar a los jóvenes y a centrarse. «La estimulación, el desarrollo y el bienestar que genera la actividad física en los jóvenes -y en todas las personas en general- está demostrada», apostilla Arratibel.

Asignatura 'maría'

Ambos profesores sostienen que en sus centros no observan un incremento de la obesidad infantil como apuntan las estadísticas. «Quizá sea por los hábitos de vida más saludables que predominan en Donostia y su cultura deportiva», apuntan. Uno hábitos que se componen también de las mayores facilidades que hay para acudir a los centros en bicicleta o a pie. «Tenemos una buena red de bidegorris, pero si impulsamos también que los chavales acudan al centro en bicicleta, la mejora general va a ser mayor», exponen. «Queremos niños sanos y felices y estas medidas van en esa dirección», sostiene Jon Arratibel.

Los profesores saben que la ampliación de las horas lectivas de Educación Física irá en detrimento de otras materias y esperan que con esta decisión, la gimnasia «deje de ser una asignatura 'maría'». «Con este cambio esperamos que la propia materia y sus profesores tengan el lugar y la valoración que se merecen», concluye López de Luzuriaga.