Gipuzkoa abrirá otro punto de encuentro familiar para desahogar el de Donostia

Punto de encuentro familiar de Donostia. /Mikel Fraile
Punto de encuentro familiar de Donostia. / Mikel Fraile

Se creará en otoño un nuevo espacio en Tolosa y se estudia la ampliación o cambio de ubicación del de San Sebastián, tras subir un 28% la utilización del servicio

TERESA FLAÑO

Los puntos de encuentro familiar por derivación judicial del País Vasco atendieron el año pasado a 1.145 menores y 1.719 adultos de 842 familias -43 más que el año anterior- con rupturas problemáticas, situaciones de conflicto o malos tratos, de las que 271 tenían vigentes órdenes de alejamiento, la gran mayoría sobre el padre.

Con respecto al año anterior, en los locales de Donostia, Bilbao, Barakaldo, Portugalete y Vitoria, el número de menores atendidos aumentó en 67 y de personas adultas en 156. Entre las cifras destaca el caso de San Sebastián, donde el número de usuarios creció un 28%. De 384 en 2016 aumentó a 491 el año pasado, mientras que el resto de puntos de encuentro mantuvieron un número similar.

Estos datos son los más relevantes del informe sobre la actividad del servicio dependiente del Gobierno Vasco, con la colaboración de los ayuntamientos, que ayer presentó la consejera de Trabajo y Justicia, María Jesús San José. «Los puntos de encuentro familiar son espacios neutrales de uso gratuito que ofrecen las máximas garantías de seguridad en situaciones de ruptura del núcleo familiar sin acuerdo, conflicto, malos tratos..., y que cuentan con equipos psicosociales multidisciplinares y expertos, que vigilan y protegen a los menores. Son espacios seguros en los que se producen los encuentros de los miembros de las familias que atraviesan por una situación de crisis o que, sin encontrarse en esa situación, requieren de este servicio con carácter de seguimiento y apoyo socioeducativo. Son espacios que el Gobierno Vasco pone a disposición de padres, madres o quienes tienen la tutela del niño, para que puedan visitar o realizar los intercambios establecidos por el juez», explicó San José .

El importante incremento del uso del punto de encuentro familiar donostiarra, gestionado por Bizigarri, no debe causar alarma. No hay una causa concreta o evidente, pero sí una serie de factores que al confluir han derivado en ese crecimiento. Los flujos sociales, el aumento de los divorcios y también de las sentencias judiciales, ser el local que más tiempo lleva funcionando y por lo tanto el más conocido y como funciona bien los jueces remiten a las familias a él en un porcentaje más alto de lo habitual, son algunas de las razones que, según Estefania Ocariz, investigadora del Instituto Vasco de Criminología y colaboradora con el Departamento de Trabajo y Justicia en la elaboración del informe, han llevado a ese mayor uso del servicio situado en la calle Prim.

En 2017 atendieron a 1.145 menores de 842 familias, de las que 271 tenían órdenes de alejamiento

En el 85% de los casos la custodia corresponde a la madre y en un 11% al padre

Por este motivo, además de estudiar la ampliación o el cambio de ubicación de este punto de encuentro familiar por otro espacio de mayor tamaño, el próximo otoño se abrirá un nuevo punto en Tolosa con el objetivo de descentralizar el servicio. El local está en obras y los trámites dependientes del Gobierno Vasco ya están concluidos, ahora solo falta el aprobado final del Ayuntamiento.

Los actuales seis puntos de encuentro de toda la comunidad autónoma, -en Durango se abrió uno hace dos meses-, pasarán a ser ocho porque también para finales de año está prevista la inauguración de otro centro en Gernika.

En Irun, no

Hace algo más de ocho años cerró la sede que existía en Irun por problemas de financiación. Hasta entonces, los puntos de encuentro en Gipuzkoa los gestionaba Kidetza, con la colaboración de los ayuntamientos, la Diputación Foral y el Gobierno Vasco. Fue entonces cuando el ejecutivo asumió su gestión. De momento, no se contempla abrir una nueva en la localidad fronteriza. Loly de Juan, directora de Justicia, explicó ayer que «desde el departamento atendemos a las peticiones de los municipios y no hemos recibido ninguna petición de Irun».

San José explicó ayer que la mayoría de los menores atendidos (más del 60%) son de edades comprendidas entre los 3 y los 11 años, y no hay importantes diferencias a resaltar en cuanto al sexo. El número de niños fue de 590 y el de niñas 555.

En cuanto al lugar de nacimiento, solo el 3,8% de los menores ha nacido en el extranjero, porcentaje que en el caso de Vitoria alcanza el 7,7% mientras que en San Sebastián es del 1,5%.

De las 842 familias atendidas a lo largo del año pasado, un 70% solo tenía un hijo. Con dos fueron una de cada cuatro familias y el porcentaje ser reduce al 5% en las que tienen tres o más hijos. Los porcentajes son bastante similares en todos los puntos de encuentro, aunque el de la capital alavesa destaca por tener un 10% de familias numerosas. También es en Vitoria donde se registra un mayor porcentaje de padres nacidos en el extranjero. Representan el 28%, cinco puntos más que la media.

En cuanto a las personas o entidades que tienen la custodia de los niños de los puntos de encuentro familiar, es la madre quien la ostenta en el 85% y el padre en un 11%. La custodia compartida es del 1,8%.

Analizando los juzgados de procedencia de los expedientes, se observa que el 42% compete a los de violencia sobre la mujer y el 33% a los de familia. El resto fueron procedimientos derivados de juzgados de primera instancia o instrucción en partidos judiciales en los que no hay juzgados de familia o de lo penal.