El permiso de paternidad de 16 semanas llegará a Euskadi en otoño de 2019

La futura prestación de 16 semanas para los padres que tengan un hijo busca una crianza igualitaria./MÓNICA RIVERO
La futura prestación de 16 semanas para los padres que tengan un hijo busca una crianza igualitaria. / MÓNICA RIVERO

El Gobierno Vasco calcula que necesita un año para tramitar la reforma del decreto | Una vez entre en vigor la medida, la prestación se aplicará en una primera fase a los padres que ya tengan un hijo y amplíen la familia

ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

El permiso de paternidad de 16 semanas que ha prometido implantar el Gobierno Vasco llegará en otoño de 2019. Según ha podido saber este periódico, el Ejecutivo autónomo ya trabaja en la reforma del decreto de ayudas a la conciliación y calcula que necesitará un año para trasladar oficialmente el cambio, un plazo que atribuye a los ritmos de la maquinaria legislativa y no a cuestiones económicas, afirman fuentes del Departamento de Empleo y Políticas Sociales, que dirige la jeltzale Beatriz Artolazabal. La consejería ya explicó cuando anunció la medida estrella en materia de política familiar que la implantación de la reforma se haría de forma progresiva a partir de 2019, aunque no había acotado una fecha. Habrá que esperar hasta el último trimestre del año para ver cumplida una reivindicación social que situará a Euskadi como la primera comunidad del Estado en promover una prestación de paternidad igualitaria. El camino deberá despejarse además con la delicada aprobación de los Presupuestos vascos. PNV y PSE necesitan el apoyo de un grupo de la oposición para sacar adelante las Cuentas, de las que depende la estabilidad de las políticas públicas.

El alcance de la medida quedará limitado en su arranque, no solo por el hecho de que se acotará al último trimestre del año, sino porque en la primera fase de implantación serán solo los padres que ya tengan hijos y que reciban a un nuevo bebé en casa quienes podrán acogerse a la futura prestación. Los primerizos deberán esperar a 2022, según el calendario expuesto por la consejería.

La fórmula elegida por el Gobierno Vasco -una iniciativa que se anunció primero solo para el personal funcionario aunque luego se rectificó- es financiar 11 semanas extra de excedencia para los padres, y así completar las 5 'oficiales' que costea la Seguridad Social. La condición es disfrutar de ese permiso remunerado al 100% en los 12 primeros meses de vida del bebé y de forma separada a la de la madre para que sea realmente una crianza igualitaria, lo que permitiría que el crío estuviera cuidado en casa por uno de los dos progenitores hasta los ocho meses de vida.

La entrada en vigor del decreto, además, no supondrá que la prestación pueda solicitarse con carácter retroactivo a 1 de enero, como en ocasiones ha ocurrido con la ampliación de otras subvenciones de política familiar. Las parejas con planes de ampliar la familia ya pueden hacerse a la idea de que solo aquellas que tengan un bebé una vez se haya aprobado el decreto, previsiblemente en otoño, van a poder beneficiarse de ese derecho. Todas aquellas que reciban a la cigüeña en 2019, pero antes de aprobarse la reforma, se quedarán con la miel en los labios.

El Departamento calculó que necesitará 20 millones más para el primer año de aplicación

El camino deberá despejarse además con la aprobación de los Presupuestos

Quedan más detalles por concretar. Por ejemplo, si los padres podrán cogerse una excedencia de menos semanas o si la única forma de optar a la subvención será solicitar las 16 semanas de licencia completas. «En principio la idea que se baraja es la de que puedan acogerse a parte o a toda la excedencia, siempre que se haga, eso sí, en los doce meses posteriores al nacimiento del bebé, y en distinto período de disfrute al permiso de maternidad del cónyuge gestante», aclaran en el Departamento. En el caso de las madres, les corresponden por ley 16 semanas de prestación de maternidad, pero solo son obligatorias las seis primeras y pueden ceder al padre hasta un máximo de diez semanas.

La factura

También queda por precisar cuánto supondrá de gasto el arranque de la prestación. En la hoja de ruta diseñada por la consejería se hablaba de una inversión extra de 20 millones solo para el próximo ejercicio. El Departamento que dirige Artolazabal dedica ahora 35,7 millones de euros a las ayudas a la conciliación (para financiar a las familias que se acogen a reducciones de jornada o excedencias por el cuidado de sus hijos), y en 2019 había previsto un desembolso de 55,4 millones. Teniendo en cuenta que solo se aplicará el último trimestre, es probable que esa factura se aligere.

En el Departamento también contemplan que de salida la ayuda no será solicitada por el 100% de los potenciales beneficiarios. Al ser voluntaria, se da por hecho que los primeros en solicitar esas 11 semanas de excedencia (más las 5 del permiso de paternidad oficial) irán abriendo camino al resto hasta que se haya naturalizado, como también ocurrió en 2007 en el primer año del permiso de paternidad de la Seguridad Social. Solo un 12,2% de los padres se acogieron a su derecho, mientras que hoy prácticamente la situación contraria es la realmente excepcional.

La futura ayuda

Quién la cobrará
La ayuda costeará tres meses de excedencia a los padres vascos hasta completar las 16 semanas de permiso. Se aplicará primero a los padres que ya tengan hijos y los primerizos deberán esperar a 2022.
Cuándo entrará en vigor
El Gobierno Vasco prevé implantar la medida dentro de un año, una vez apruebe la reforma del decreto.
Condiciones
Acogerse a la prestación en los 12 meses posteriores al nacimiento del bebé, y en distinto período al permiso de maternidad del cónyuge gestante.

En los planes a futuro tampoco hay que perder de vista el compromiso del Congreso de los Diputados de equiparar los permisos de maternidad y paternidad. El texto habla de alcanzar esas 16 semanas de licencia de paternidad para 2022, el mismo horizonte que se ha marcado el Gobierno Vasco. Lo previsible es que la Seguridad Social vaya sumando semana a semana hasta cumplir como ese pacto. Así ha ocurrido con el salto de cuatro a cinco semanas de permiso de paternidad. Esos avances permitirían al Ejecutivo autónomo ahorrarse parte de la factura hasta que el Estado asumiera la financiación de las 16 semanas.

La decisión de Euskadi de adelantarse al calendario de la Administración central y adoptar por su cuenta el camino hacia un permiso igualitario se anunció en el pleno monográfico sobre política familiar celebrado el pasado mes de marzo en el Parlamento Vasco, una sesión que quedó inmediatamente eclipsada por la trascendencia del cambio. Unas semanas antes, el Ejecutivo se había descolgado con el anuncio sorpresa de que financiaría a los funcionarios ese permiso de cuatro meses, lo que abría una brecha con el resto de trabajadores de la empresa privada y autónomos.

Del compromiso verbal se pasó a la redacción de un calendario de plazos, recogido en el IV Plan de Apoyo a las Familias en Euskadi, documento en el que están recogidas cincuenta actuaciones llamadas a corregir las carencias en materia de política familiar, la asignatura pendiente en políticas sociales en Euskadi, en un contexto de caída de la natalidad. Las instituciones vascas -Gobierno Vasco, las tres diputaciones y los ayuntamientos a través de la asociación Eudel- quieren que este año marque un antes y un después y han plasmado su compromiso en el Pacto Vasco por las Familias y la Infancia, suscrito el pasado mes de enero.

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