Los pediatras alertan de la escasez de plazas en la atención primaria y piden más estabilidad

Interior del servicio de urgencias de pediatría del Hospital Donostia. /Unanue
Interior del servicio de urgencias de pediatría del Hospital Donostia. / Unanue

Insisten en defender en el Día de la Pediatría «el modelo actual de asistencia»

IKER MARÍNSAN SEBASTIÁN.

'Orgullosos de ser Pediatras'. Bajo este lema se celebra hoy el Día Nacional de la Pediatría. «Era oportuno crear una jornada en el que se recuerde el papel de nuestra especialidad, el de los profesionales pediátricos y el mantenimiento de la calidad de la atención pediátrica como garante de la mejor salud infantil», señalan desde la Asociación Española de Pediatría, organizadora de una cita a la que se suma también la Sociedad Vasco-Navarra de Pediatría. Un colectivo que agrupa en Gipuzkoa a cerca de 160 profesionales y que aprovecha la celebración de este día para reflexionar sobre una profesión en la que hay determinados aspectos «a mejorar», comenzando por el número de profesionales que ejercen en el territorio, «que es bajo. Faltan pediatras». Este colectivo, además, se muestra preocupado ante las voces que «oficiosamente» hablan de un cambio del actual modelo asistencial. Creen, por otra parte, que no se debe «admitir» la movilidad y temporalidad que se vive en la atención primaria «con constantes cambios de pediatras en los ambulatorios». Asimismo, consideran que «es hora» de reconocer las áreas de capacitación específicas pedriátricas y de fomentar el desarrollo de la enfermería pediátrica en todos los niveles asistenciales.

El debate en torno a la pediatría está ahora mismo en la mesa de Osakidetza y el Departamento de Salud, según reconocen desde la agrupación de pediatras vasco-navarros. Es en el Consejo Asesor de Atención Primaria donde se analiza el devenir de un área sanitaria en la que «oficialmente el exitoso modelo de asistencia pediátrica no se cuestiona. Así nos lo transmite el consejero Darpón», reconoce Javier Korta, presidente de la Sociedad Vasco-Navarra de Pediatría. No obstante, no las tienen todas consigo porque «oficiosamente se oyen voces que dicen lo contrario. Y estamos preocupados y tenemos el temor de que ese modelo de gestión más cercano al sistema británico pudiera imponerse aquí». Es decir, un modelo en el que la asistencia pediátrica está en los médicos de familia y los pediatras ejercerían de consultores. «Para nosotros ese modelo no es válido aquí», señala con convencimiento defendiendo una manera de trabajar «que habría que exportar». Por el momento, ese consejo asesor promovido por Osakidetza, y formado por representantes institucionales, médicos de familia, enfermeras, pediatras y otros agentes sociales, señala que el modelo pediátrico actual no se cuestiona, «aunque vamos a estar alerta».

Explica Korta que esta preocupación está directamente relacionado con los recursos humanos que actualmente hay en los hospitales. «Estas nuevas corrientes siempre surgen cuando hay escasez de pediatras. Y estamos en este momento, sobre todo a nivel estatal pero también en Euskadi», comenta. Esta situación se agrava en estos momentos, ademas, «con las jubilaciones que se van a producir en Osakidetza en los próximos 5-7 años», anuncia. Dos son las fórmulas existentes para que la situación se estabilice y «todas las plazas estén cubiertas por pediatras. Aumentando las plazas MIR y por OPE», dice. En la actualidad alrededor de un 11% de las plazas de pediatría de atención primaria en Gipuzkoa están ocupadas por médicos no pediatras.

Fórmula mixta para los MIR

Este año se han ofrecido a nivel estatal 433 plazas MIR, «solo 10 más que el año pasado», señala el presidente de la asociación. En su opinión, «estamos en una situación de necesidad y es un número muy bajo de plazas ofertadas». Esta realidad no alivia la preocupación de la Sociedad Vasco-Navarra de Pediatría «ante la baja cantidad de pediatras que hay ejerciendo y la situación que nos espera con las próximas jubilaciones».

El responsable de esta entidad explica que es el Departamento de Salud del Gobierno Vasco el que ofrece al Gobierno central el número de plazas que puede cubrir en Euskadi, «pero nosotros tenemos la capacidad que tenemos». Por ejemplo, el Hospital Universitario Donostia (HUD) recibe al año 6 médicos internos residentes (MIR) en pediatría y «por espacio físico, no podemos ofrecerles ni garantizarles una calidad de formación suficiente», cuenta. Korta sí que reconoce que «hay voluntad del Gobierno Vasco para aumentar las plazas pero la decisión está en manos del Estado». La situación de Gipuzkoa en este sentido se complica ya que para recibir residentes hay que solicitar una acreditación estatal y ser un hospital universitario. Es decir, «en los comarcales del territorio no reciben MIR. Y es algo en lo queremos trabajar. Hacen falta pediatras y proponemos una fórmula mixta en la que estos médicos estuvieran a cargo del HUD pero pudiera acudir a los comarcales», dice.

En Euskadi cerca del 40% de los MIR opta por la atención primaria, y un porcentaje similar elige la hospitalaria. El resto se desplaza, «a sus comunidades de origen o bien hacia la investigación», señala Korta. Es decir, sí hay pediatras, «lo que ocurre es que muchos de ellos no optan por trabajar en ambulatorios».

En cuanto a la OPE, considera que son necesarias para «estabilizar el empleo» y evitar situaciones como las que suceden en los centros médicos por culpa de la «temporalidad, las bajas, los concursos de traslados y el menor número de pediatras que hay en la actualidad». Reconoce que «no se puede admitir que cada 15 días o cada mes tengas un pediatra distinto en atención primaria. Eso sucede. Y es negativo para la confianza de padres y niños con su doctor», añade.

Áreas de Capacitación

Otra de las «reivindicaciones históricas de la pediatría», tanto la Asociación Española de Pediatría como de la Sociedad Vasco-Navarra de Pediatría, tiene que ver con las Áreas de Capacitación Específicas (ACE). «Es muy importante que se reconozcan oficialmente las subespecialidades pediátricas», anuncia Korta. ¿Cuáles son? «Corresponden a 23 especialidades que van desde neonatología, neurología y nefrología hasta la cardiología, endocrinología, urgencias, intensivos y alergología. Son especialidades propias de la pediatría pero no están reconocidas oficialmente», comenta. Ese reconocimiento supondría «que esas plazas estén perfiladas. Es decir, que ocupen esos puestos profesionales especializados. Esto no sucede ahora. Al no haber esos perfiles específicos en las OPE, cuando se incorpora un profesional al área no es un especialista y es una rémora para el servicio».

El presidente de la Sociedad Vasco-Navarra de Pediatría, por último, otorga también mucha importancia al desarrollo de la enfermería pediátrica, «un papel fundamental para la atención primaria», señala. La especialización de enfermería pediatríca «debe aumentar de forma progresiva su protagonismo siendo imprescindible la formación vía EIR (el MIR de las enfermeras)». El objetivo es que «pediatra y enfermera especialista formen un equipo pediátrico, de manera conjunta». Reconoce que esta manera de trabajar se hace 'de facto' en algunos centros de salud, «pero en otros muchos no. Pretendemos que se oficialice esta manera de trabajar».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos