Los pediatras advierten de los riesgos de viajar con bebés a países tropicales

Los pediatras advierten de los riesgos de viajar con bebés a países tropicales

Tener el calendario vacunal al día, llevar un botiquín básico o tomar precauciones con el agua y los alimentos son algunas de las recomendaciones

EFE

La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha advertido de los riesgos de viajar con bebés menores de un año a países tropicales y han apelado al «sentido común» de los padres para planificar con tiempo el viaje y tomar medidas que eviten posibles accidentes o enfermedades.

El problema es que hay vacunas que no pueden administrarse a los bebés que tiene menos de un año porque aún son pequeños y que, en cambio, sí son necesarias para viajar de una forma segura a destinos tropicales, es decir, aquellos que se encuentran entre los trópicos de Cáncer y Capricornio.

En esta zona, recuerdan los pediatras, están la mayoría de los países de África, sudeste de Asia, Centroamérica y Sudamérica.

Tener el calendario vacunal al día, llevar un botiquín básico o tomar precauciones con el agua, los alimentos, el sol y los insectos, son algunas de las recomendaciones de la AEP si se va a viajar con un bebé a esas zonas.

No obstante, señala que es conveniente acudir al pediatra que, en ocasiones, aconsejará pedir cita en cualquiera de los centros de vacunación internacional e ir con el libro de salud del niño o la cartilla donde consten las vacunas puestas.

El botiquín debería incluir termómetro, antiséptico (povidona yodada, agua oxigenada, clorhexidina, entre otros) , tiritas, gasas, esparadrapo, suero fisiológico -para limpiar nariz y ojos- un analgésico (paracetamol o ibuprofeno), protector solar, solución de rehidratación oral y repelente de insectos, así como algún producto para aliviar picaduras.

En concreto, contra los mosquitos -que en esos países pueden transmitir enfermedades como la malaria, el dengue o la fiebre amarilla- los pediatras recomiendan, además del repelente, vestir de manga larga y pantalón largo, a pesar del calor, y dormir bajo mosquitera siempre que sea posible.

Respecto al agua, siempre debe estar embotellada, incluso para lavarse los dientes y si no puede ser, deberá hervirse durante al menos tres minutos desde que se inicie la ebullición.

Al regreso, los padres deben observar al niño y si tiene fiebre, diarrea persistentes o presenta otro problema de salud, es «importante» acudir al pediatra.