Un país hundido y avergonzado

El 16 de abril de 2014 Corea del Sur vivió el día más aciago de su historia reciente. El 'Sewol', un ferry con 476 pasajeros, se hundió mientras navegaba hacia la isla turística de Jeju. Perecieron 304 pasajeros, de los que 250 eran chavales que iban de viaje de estudios. El rescate fue un despropósito, amén de que el barco soportaba más carga de la permitida y la entonces presidenta del país no apareció porque, dicen, estaba sometiéndose a una cirugía estética. Aún hoy faltan cinco cuerpos por recuperar. Un memorial recuerda permanentemente aquella tragedia que avergonzó al país y mostró la cara más oscura del 'milagro económico' surcoreano.