Obligan a retirar todas las terrazas del centro de la ciudad turística que tendrá vuelos directos a San Sebastián el próximo año
La normativa municipal prohibirá asientos al aire libre en 50 calles del centro y otros 70 puntos para preservar la esencia de su historia
J. F.
Martes, 18 de noviembre 2025, 18:56
Florencia, una de las ciudades más bellas de Europa y reconocida como la cuna del Renacimiento, implementará estrictas nuevas normas el próximo año que prohibirán las mesas al aire libre en sus áreas turísticas más concurridas. Esta medida se enmarca en un esfuerzo por combatir el exceso de turismo y asegurar que la ciudad, cuyo centro histórico es un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, «regrese a sus ciudadanos». Esta nueva normativa afectará precisamente a los turistas que se desplacen desde Euskadi gracias a la nueva ruta que se abrirá desde el aeropuerto de Hondarribia a Florencia, según desveló la diputada foral Azahara Domínguez en una entrevista en El Diario Vasco el domingo pasado.
La nueva regulación establecerá la prohibición de asientos en exteriores en unas 50 calles de Florencia. Esta restricción afectará principalmente al centro histórico, incluyendo lugares icónicos como el famoso puente Ponte Vecchio y la Piazzale degli Uffizi, una zona frecuentada por turistas que visitan la Galería de los Uffizi. Adicionalmente, 73 puntos más se verán sujetos a una regulación más estricta sobre sus áreas de asientos al aire libre. Esto podría significar la prohibición de utilizar elementos como sombrillas y barreras de plexiglás en estas zonas, que cambiarán notablemente de aspecto en una de las zonas más turísticas del mundo.
La normativa municipal ha generado un fuerte rechazo entre los propietarios de restaurantes locales. El dueño del Ristorante Pizzeria Il David, que dispone de 60 asientos al aire libre, calificó sus mesas exteriores como «fundamentales» para su negocio, especialmente durante los meses de verano. Otro restaurador lamentó que los «verdaderos restauradores» ya están empezando a cerrar, aplastados por «costos imposibles» y políticas municipales que priorizan la estética de los asientos exteriores por encima de la supervivencia de quienes han dinamizado esos espacios.
Apoyo de los vecinos
Sin embargo, los residentes defienden la necesidad de estas nuevas normas. Argumentan que las terrazas al aire libre, muchas de las cuales se instalaron durante la pandemia de Covid, han provocado que las calles estrechas sean difíciles de transitar, describiendo la situación como una «carrera de obstáculos».
Florencia, nombrada la mejor ciudad de Europa por 'Travel + Leisure' este año, ha implementado otras medidas restrictivas con anterioridad. En 2021, se prohibió a los turistas hacer pícnics en algunas de las principales atracciones de la ciudad, con multas que oscilaban entre los 150 y 500 euros, buscando reducir la basura y evitar que se bloquearan las puertas de los residentes. Más recientemente, el gobierno italiano prohibió el uso de cajas de seguridad (lock boxes) y sistemas de auto-registro (self-check in) para alquileres vacacionales a corto plazo.
La directora de la Galleria dell'Accademia, Cecilie Hollberg, resumió el sentimiento detrás de estas medidas, expresando su deseo de que la hermosa Florencia «regrese a sus ciudadanos y no sea aplastada por el turismo».