La norma vasca para los VTC será más restrictiva que la que ha expulsado de Barcelona a Uber y Cabify

Janire Bijueska, directora de Planificación del Transporte, presidió la segunda reunión de la Mesa del Taxi./IREKIA
Janire Bijueska, directora de Planificación del Transporte, presidió la segunda reunión de la Mesa del Taxi. / IREKIA

Exige una precontratación mínima de una hora para estos servicios, frente a los 15 minutos de la norma catalana. Los vehículos con conductor no podrán buscar clientes en la vía pública y tienen prohibido estar geolocalizados por los clientes

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABA

Fin de trayecto antes incluso de pasar por la casilla de salida. Euskadi aprobará en los próximos meses una regulación para la actividad de los VTC (vehículos de turismo con conductor) escasamente atractiva para plataformas como Uber o Cabify. Si ambas compañías abandonaron ya la semana pasada Barcelona tras aprobar la Generalitat un requisito de precontratación mínimo de quince minutos para cada servicio, el anuncio ayer por parte del Ejecutivo vasco de que la norma local exigirá un mínimo de una hora para esa contratación puede cercenar cualquier interés que ambas plataformas siguieran presentando por actuar en el País Vasco.

El 98,5% de los viajes que operan los VTC de Uber y Cabify se realizan con una espera inferior al cuarto de hora, por lo que una regulación como la vasca que obligue a tener que realizar esa precontratación con un plazo mínimo que cuadruplica ese periodo puede echar por tierra cualquier voluntad de establecer una red en Euskadi.

Las partes integrantes de la Mesa del Taxi alcanzaron ayer el acuerdo de las líneas básicas de la nueva norma, que supondrán prácticamente un blindaje para la actividad que hasta la fecha mantienen 2.135 taxis y 94 VTC en la Comunidad Autónoma Vasca. Un compromiso inicial que se ha alcanzado en un contexto sin conflicto ni incidentes, en el polo opuesto de lo que se ha vivido en Madrid o Barcelona y que, en esas ciudades, ha precipitado la necesidad de alcanzar un compromiso que frenase el malestar de los taxistas, aunque la regulación final no fuese compartida por el colectivo de VTC.

Euskadi es la primera comunidad donde taxis y VTC firman un acuerdo sin conflicto previo

En Euskadi el marco en el que se está produciendo la negociación es distinto y se puede afirmar que será la primera comunidad en la que ambos actores, Federación Vasca del Taxi y representantes de VTC de Euskadi firmarán un acuerdo en torno a una norma que regule en adelante la actividad de los segundos. La convivencia más que correcta durante décadas entre taxistas y las compañías locales de VTC -Vallina o Suital, por ejemplo- ha propiciado una entente rápida en el País Vasco.

Una hora, salvo urgencias

«Hoy no ganan ni unos ni otros, sino que gana la sociedad vasca», remarcó Janire Bijueska, directora de Planificación del Transporte, en la puesta de largo del acuerdo de cuatro puntos que será ratificado en la próxima Mesa del Taxi y remitido a Lakua para que comience la redacción del texto articulado de la nueva regulación. Las bases establecen que los VTC están vinculados a un coche y no al conductor y la autorización quedará ligada al servicio por un periodo no inferior a cinco años.

Los extremos acordados regulan los aspectos de la precontratación, la captación y la habitualidad. En lo que respecta al primer punto, el margen de una hora que debe transcurrir desde la solicitud de los servicios para los VTC será con carácter general, aunque se contemplan algunas «circunstancias especiales» que pudieran justificar una variación en esta referencia temporal. Entre ellas, la atención a posibles urgencias, mutuas de accidentes, asistencia en carretera o las modificaciones en un servicio precontratado.

Bases de la nueva regulación de los VTC en Euskadi:

Licencia
El permiso VTC está vinculado a un coche y no al conductor. El vehículo autorizado para prestar el servicio deberá quedar afecto por un periodo no inferior a 5 años.
Precontratación
El contrato de arrendamiento de VTC deberá haber sido cumplimentado previamente a que se inicie la prestación del servicio contratado, debiendo transcurrir una hora desde la solicitud de los servicios. Se contemplan circunstacias especiales que justifiquen la variación de esa referencia temporal: urgencias, asistencia en carretera...
No captación
Los VTC no podrán, en ningún caso, circular por las vías públicas en busca de clientes, ni propiciar la captación de viajeros que no hubiesen contratado previamente el servicio. No podrá estar al alcance de los usuarios bajo ninguna forma de geolocalización.
Habitualidad
Los VTC deberán ser utilizados para atender necesidades relacionadas con la comunidad en la que se encuentran domiciliados.

La nueva regulación vasca prohibirá la posibilidad de que los VTC puedan captar clientes por la calle. No podrán «en ningún caso circular por las vías públicas en busca de clientes, ni propiciar la captación de viajeros que no hubiesen contratado previamente el servicio». Pero ese no será el único requisito; los VTC deben acreditar su situación de 'ocupado' o 'en servicio' para diferenciarlo del 'fuera de servicio', «en cuyo caso deberá permanecer estacionado en su base hasta requerir un nuevo servicio».

Además, los vehículos de arrendamiento con conductor no podrán estar «al alcance de los clientes bajo ninguna forma de geolocalización» que permita conocer la ubicación de estos coches. Una limitación que también afectaría de forma directa a plataformas como Uber y Cabify, que utilizan esos sistemas de geolocalización para estar identificables por los clientes a través de una aplicación en el móvil.

El Ejecutivo vasco no contempla mantener encuentros en breve con Uber o Cabify

Las bases de la regulación se completan con la premisa de que los VTC «deberán ser utilizados en necesidades relacionadas con el territorio donde se encuentre domiciliada su autorización».

El informe de Competencia

La Mesa del Taxi seguirá celebrando reuniones para seguir perfilando el texto de la regulación en las próximas semanas. Entre otros aspectos, las posibles sanciones que pudieran imponerse si se produce alguna actividad irregular por parte de los VTC.

El Ejecutivo vasco apuntó a DV que no se encuentra entre sus planes el convocar una reunión con Uber y Cabify para trasladarles el detalle de la nueva regulación. «No contemplamos ninguna reunión con las plataformas y ellas tampoco han solicitado un encuentro con nosotros», explicaron fuentes del departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras.

La cifra

94
licencias de VTC hay actualmente en Euskadi por las 2.135 de taxi activas, según datos de diciembre. La ratio actual es de un VTC por cada 23 taxis, ligeramente por encima de la norma (1/30).

El departamento que dirige Arantxa Tapia no quiso entrar al detalle sobre la importancia que ha tenido en esta negociación el informe de la Autoridad Vasca de la Competencia que abogaba por una regulación que permitiera una mayor presencia de los VTC en Euskadi con el objetivo de que los consumidores pudieran contratar unos servicios con tarifas más baratas. «El texto no es vinculante», señalaron.

Dicho estudio evidencia que las restricciones actuales y la falta de equilibrio en el mercado entre taxis y VTC acarrean un perjuicio anual de 10,1 millones de euros para el bienestar de los vascos. El informe defiende que una mayor presencia de los vehículos de alquiler con conductor en Euskadi permitiría que «los precios se redujeran un 10,4%» de media por carrera.

La situación se podría equilibrar hasta cierto punto si se otorgaran 235 nuevas licencias, una posibilidad que no se contempla en ninguno de los planes que baraja el Ejecutivo vasco, que ya anunció la pasada semana que se había congelado la aprobación de licencias al superarse en Euskadi la ratio establecida en el Real Decreto del Gobierno central de un VTC por cada 30 taxis. En este momento, ese reparto en el País Vasco se encuentra en el 1/23, a distancia de las comunidades menos equilibradas como Madrid (1/2,5), Andalucía (1/5) y Cataluña (1/6).

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