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Un Nobel sin museo

85 años después de su muerte, España carece de un centro que honre la memoria de Ramón y Cajal, a quien se compara con Einstein y Newton. Cuatro proyectos pugnan por lograrlo. «Hay más interés por su figura en el extranjero que aquí»

Un actor encarna a Ramón y Cajal en una visita teatralizada a la Facultad donde dio clases, que hoy ocupael Colegio de Médicos de Madrid./ JOSE LUIS PINDADO/ ICOMEM
Un actor encarna a Ramón y Cajal en una visita teatralizada a la Facultad donde dio clases, que hoy ocupael Colegio de Médicos de Madrid. / JOSE LUIS PINDADO/ ICOMEM
ANTONIO PANIAGUA

La figura de Ramón y Cajal (1852-1934) está más vigente que nunca. El organismo que se encarga de mantener viva su memoria, el Instituto Cajal, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), no para de colaborar con museos y universidades para prestar piezas con el fin de montar exposiciones sobre su legado. Cajal fue mucho más que un científico. Dibujante, pionero de la fotografía, profesor, inventor y hasta aficionado al culturismo, sus trabajos y teorías siguen pesando mucho en el mundo de las neurociencias. La herencia de Cajal, al que Severo Ochoa comparaba con hombres de ciencia de la talla de Galileo, Newton, Darwin o Einstein, está almacenada en una habitación del instituto que lleva su nombre, a la espera de que se cumplan las promesas políticas de inaugurar un centro museístico. Curiosamente, en un país con tan poco interés por la cultura científica como España, hay hasta cuatro iniciativas que pugnan por abrir una entidad que acoja sus colecciones.

 

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