Miles de vascos afectados por el peor temporal de Levante en 50 años

Dos jóvenes intentan cruzar una calle en Benidorm en medio de un torrente de agua espontáneo creado por las fuertes lluvias. / LUIS CALABOR

Las lluvias causan graves daños en Valencia y Murcia, anegan municipios como Benidorm y Torrevieja y obligan a rescatar a 16 personas

FERMÍN APEZTEGUIA

Playas vacías cruzadas por torrentes improvisados, árboles derribados y enormes balsas de agua que complicaron el tráfico y atraparon a vehículos y personas atónitas por el espectáculo desplegado ante sus ojos. En plena Semana Santa, buena parte del Levante, desde Torrevieja y Benidorm hasta Valencia, se vio sacudida ayer por unas lluvias de intensidad desconocida en los últimos 50 años. El temporal afectó a una población multiplicada en estas fechas vacacionales y en la que figuraban miles de vascos, al tratarse de una de las áreas de España preferidas por los ciudadanos de Euskadi para su ocio. Muchos regresan hoy a Gipuzkoa, Álava y Bizkaia«después de que el agua nos haya arruinado la fiesta», según señalaron ayer miembros de esta colectividad.

El sur de la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia permanecieron ayer en alerta naranja, igual que Baleares, donde el temporal azotó también con violencia. El Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante registró 102 litros por metro cuadrado en Cartagena;cayeron hasta 170 en Torrevieja (lo normal son 200 en todo el año), 80 en Pinoso y 35 en Alicante. Fue una lluvia concentrada en apenas dos o tres horas y la mayor intensidad se registró entre las 4.00 y 6.00 horas. Carreteras, desagües y viviendas de veraneo no soportaron bien el aguacero y los daños fueron múltiples.

En el contexto de cambio climático que se vive, este tipo de lluvias extremas confirma que el riesgo de una gota fría (la causa última que ha provocado este temporal) se puede producir en cualquier época del año y ya no se limita sólo a los meses de otoño. De hecho, para hallar un fenómeno similar en un mes de abril en Alicante y lsu región, hay que remontarse al Viernes Santo de 1946, cuando se recogieron unos 100 litros por metro cuadrado.

Como consecuencias de las fuertes lluvias, el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat estableció una situación de preemergencia por riesgo de inundaciones en Torrevieja, localidad alicantina muy frecuentada por los turistas vascos, al igual que Benidorm. No fue solo la cantidad de agua caída, sino que el mal tiempo obligó a cortar los principales accesos a la ciudad y anegó numerosas calles. La Guardia Civil de Tráfico mantuvo cerradas varias rutas de acceso al municipio.

Los bomberos rescatan a un hombre en Murcia
Los bomberos rescatan a un hombre en Murcia / LA VERDAD

Llamadas de emergencia

Además, al menos 16 personas tuvieron que ser rescatadas por los bomberos al verse atrapadas en el interior de sus vehículos. Los miembros del equipo de salvamento del Consorcio de Alicante rescataron a un total de cuatro personas, una de las cuales había caído en una acequia en Orihuela y las otras dos en ramblas inundadas en las localidades de Novelda y Sax. Ninguna resultó herida.

El rescate más espectacular se registró en Villena. Un coche en el que viajaban un hombre y una mujer cayó a una rambla inundada. Los bomberos lograron sacar a la pareja, cuando el vehículo había comenzado a hundirse. En Orihuela, un varón tuvo que ser trasladado al hospital tras preciptarse con su automóvil en una acequia, y en Sax, los bomberos ayudaron a escapar a una mujer de otro turismo que había caído a un barranco empujado por un fuerte torrente.

Caídas de ramas y desprendimientos de taludes complicaron el tráfico en las carreteras

Los otros doce rescates se registraron en Murcia, en cuya capital varios árboles cayeron abatidos por el fuerte viento y una treintena de carreteras quedaron cortadas al tráfico por la caída de ramas y desprendimiento de taludes. Un dato que permite hacerse una idea de la situación vivida ayer en Levante son las casi 800 emergencias que se atendieron en Alicante y Murcia. En Valencia fue necesario también desalojar un cámping, una avería por el mal tiempo cortó el servicio ferroviario en el Corredor del Mediterráneo y el oleaje forzó el cierre de su puerto y del de Sagunto.