Marea verde en el desierto

Marea verde en el desierto

A. PANIAGUA

Verdor después de la tormenta

Aunque parezca mentira, este aparente vergel se encuentra en Kuwait City, la capital de un país acechado por el desierto. Pero el festín de clorofila es un espejismo pasajero. Todos los años la playa de Kuwait aparece invadida por algas verdes. Estos organismos recubren como un tapiz las aguas marinas poco profundas que aparecen colmadas de lodo después de las tormentas. Ello da lugar a una cadena alimenticia en las rocas sedimentarias. Algunos científicos atribuyen la proliferación de este tipo de algas al cambio climático. Varios estudios por satélite han vinculado la irrupción masiva de algas a niveles elevados de contaminación del aire y el agua. Pese a la belleza de la estampa que se extiende al pie de la ciudad, el fenómeno no deja de preocupar a la comunidad científica. Las algas compiten con los peces en la captación de oxígeno y a veces obstruyen sus agallas hasta causarles la muerte. Al acercarse a ella, esta masa de microorganismos despide mal olor. Sin embargo, a vista de pájaro, el aspecto de esa mancha verde se asemeja al guacamole recién hecho.

El dato

10%
de las algas verdes son marinas. El resto son de agua dulce. Su distribución en el mar depende de la luz solar, ya que esta debe ser suficiente para realizar la fotosíntesis. Se desarrollan en hábitats muy diversos, incluso en condiciones muy difíciles. La mayor parte de las especies crecen en los fondos marinos, pero también hay unas pocas que viven en suspensión.

Manchas enormes en el Golfo de Omán

Los enjambres de criaturas microscópicas en las aguas del Golfo de Omán eran prácticamente invisibles hace 30 años. En cambio, ahora se forman acumulaciones gigantescas y oscuras perfectamente visibles para navegantes y pescadores. Es algo preocupante, ya que las plagas de algas pueden llegar a destruir los ecosistemas locales. Especies como ballenas, tortugas, delfines y manatíes han muerto envenenadas por las llamadas toxinas algales.