Largas colas para conocer el interior del buque 'Juan Carlos I'

Cientos de personas esperan en una gran fila para visitar el portaaviones. / EFE
Cientos de personas esperan en una gran fila para visitar el portaaviones. / EFE

Miles de personas esperaron horas para visitar el buque atracado en Getxo, donde también hubo protestas contra su presencia

DV Y AGENCIAS BILBAO.

La jornada de puertas abiertas del portaaviones de la Armada Española 'Juan Carlos I', atracado en el muelle de cruceros de Getxo, provocó por un lado grandes colas de curiosos interesados en verlo por dentro, y generó protestas de colectivos contrarios a su presencia. Desde primera hora, miles de personas, más de 6.000 a lo largo del día, se fueron agolpando y esperaron varias horas para embarcar, lo que originó también problemas de tráfico en el acceso al puerto. Tal fue la expectación, que la jornada de puertas abiertas para ver los tanques, aviones y helicópteros que alberga el buque de forma gratuita se alargó una hora sobre el horario previsto. Y unas 400 personas se quedaron sin poder ver el interior.

El portaaviones, que ha participado en un ejercicio en aguas del Cantábrico junto a la fragata 'Cristóbal Colón', permanecerá hasta hoy, cuando volverá a desplegar su escala para que los visitantes suban desde las 10 hasta la 13.00 horas. Visto lo de ayer, se recomienda «madrugar».

El 'Juan Carlos I' es el mayor barco de guerra jamás construido en España, con 232 metros de eslora y desplaza un dotación de 350 hombres y mujeres además de aviones y helicópteros. Hoy zarpará entre las cuatro y las cinco de la tarde rumbo a Rota, adonde llegará el jueves. El próximo domingo volverá a partir de maniobras como buque anfibio en la zona de Cádiz.

Protestas en el puerto

Mientras miles de personas esperaron horas para ver el barco, varios colectivos convocaron protestas en el exterior contra la presencia del buque militar. Entre otras, la plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak denunciaron el «creciente gasto militar». Y para visualizarlo, llevaron a cabo una parodia en la que criticaban que las instituciones destinen parte de los impuestos de la ciudadanía a gastos militares con lemas como 'La guerra empieza aquí' y 'Haz objeción fiscal'. «Este año el Estado gastará 31.830 millones en diferentes partidas destinadas a militarismo, lo que suponen más de 700 euros por persona», señalaron.