El jefe militar de Francia pide que «aceptemos la posibilidad de perder a nuestros hijos» y pide sacrificios para disuadir a Rusia
La oposición, desde la izquierda radical hasta la ultraderecha, considera «inaceptables» las declaraciones del jefe de Estado Mayor francés y cuestiona su «legitimidad» para «prever sacrificios» sin mandato político
J. F.
Jueves, 20 de noviembre 2025, 17:36
El general Fabien Mandon, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Francia, ha provocado una intensa controversia política al pedir a la población francesa que se prepare para «aceptar perder a nuestros hijos» como parte de una estrategia de disuasión frente a Rusia. Las declaraciones, que se produjeron durante el congreso de la Asociación de los Alcaldes de Francia (AMF), han sido tildadas de «inaceptables» por la oposición.
El general Mandon, quien ocupa el cargo de jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Francia (CEMA), y que anteriormente fue jefe del Estado Mayor particular del Presidente de la República desde el 1 de mayo de 2023 hasta el 31 de agosto de 2025, lanzó un mensaje crudo y directo sobre el coste de la seguridad nacional. Mandon subrayó que, aunque Francia es fundamentalmente más fuerte que Rusia, «Moscú está convencida de que los europeos son débiles» al hilo de la guerra en Ucrania.
Sufrir económicamente
Según el general, la disuasión no es solo una cuestión de capacidades militares, sino que requiere una «voluntad social visible para sostener pérdidas y privaciones». Específicamente, advirtió que lo que le falta a Francia es la «fortaleza para aceptar hacernos daño para defender a la nación». «Si nuestro país flaquea porque no está dispuesto a aceptar perder a nuestros hijos, (...) a sufrir económicamente porque las prioridades se dirigirán a la producción de defensa, entonces estamos en riesgo», agregó Mandon ante los alcaldes.
El jefe militar solicitó tener al país listo «en tres a cuatro años» para demostrar fortaleza y frenar las ambiciones del Kremlin. Este plazo acelerado tiene como objetivo reforzar las cadenas de suministro, el reclutamiento y la coordinación con los municipios. Dentro de esta hoja de ruta, Mandon habló de duplicar la reserva militar hasta 80.000 integrantes, sumados a unos 200.000 militares en activo. La intención declarada del discurso es puramente disuasoria.
Críticas desde la izquierda
La controversia política estalló inmediatamente, con críticas tanto de la izquierda radical como de la ultraderecha. Jean-Luc Mélenchon, líder de La Francia Insumisa (LFI), manifestó su «desacuerdo total» y cuestionó la autoridad del general para «invitar a los alcaldes ni a nadie a preparaciones guerreras» o «prever sacrificios». El grupo parlamentario de LFI denunció que Mandon se extralimitaba en sus funciones al «dramatizar hasta el punto de mencionar la pérdida de niños».
Desde la Agrupación Nacional (RN), el vicepresidente Sébastien Chenu reprochó que Mandon «no tiene legitimidad» para emitir tales mensajes sin un mandato explícito del presidente de la República, Emmanuel Macron. El debate se centró en la subordinación estricta de la autoridad militar al poder civil, un principio fundamental de la V República.
Guía de «supervivencia»
Coincidiendo con el mensaje de Mandon, el Gobierno francés difundió una «guía de supervivencia» o manual de autoprotección con el que busca fomentar la resiliencia en la población y prepararla ante una amplia gama de amenazas inminentes. La guía, que sigue iniciativas similares en países como Suecia y Finlandia, aborda desde desastres naturales (como inundaciones) y crisis sanitarias (como la COVID-19 o la gripe aviar) hasta incidentes tecnológicos, ciberataques, ataques terroristas y la eventualidad de un conflicto armado en suelo francés. El manual, que tiene una extensión aproximada de 20 páginas y se divide en tres secciones, insta a los ciudadanos a conseguir autonomía durante tres días.
Para ello, recomienda preparar un «kit de urgencia» de 72 horas que debe incluir elementos esenciales como seis litros de agua embotellada por persona, una docena de latas de comida, medicamentos (incluyendo paracetamol y solución salina), ropa de abrigo, una manta, y herramientas de comunicación como una linterna y una radio a pilas para sintonizar información oficial. Un componente novedoso de esta preparación se centra en la vulnerabilidad digital, aconsejando a los hogares tener copias de documentos esenciales y números de teléfono impresos, además de efectivo (dinero en metálico) y saber cómo manejar escenarios con cortes de comunicaciones e interrupciones de pagos.