Iñigo Fernández de Barrena Sarasola (MIR): «Después de estudiar 12 horas al día durante ocho meses, quiero quirófano, quiero acción»

Iñigo Fernández de Barrena
ha logrado el puesto 48 en
el examen MIR entre los más
de 14.000 aspirantes que se
han presentado en el Estado.

/LUSA
Iñigo Fernández de Barrena ha logrado el puesto 48 en el examen MIR entre los más de 14.000 aspirantes que se han presentado en el Estado. / LUSA

Este hondarribiarra, que ha logrado la 48 mejor nota del Estado en el examen MIR de febrero, se va a especializar en Traumatología

I. M. SAN SEBASTIÁN.

Este hondarribiarra que cumple 25 años el próximo mes de julio ha sacado la 48 mejor nota MIR (Médico Interno Residente) del Estado. Se presentaron cerca de 14.200 candidatos a los exámenes celebrados el pasado mes de febrero con el objetivo de lograr una de las 7.000 plazas que había en juego. A finales de marzo le confirmaron que todas las horas de aprendizaje dieron resultado.

Tras estudiar en Ama Guadalupeko ikastetxea de Hondarribia y seis años en la Facultad de Medicina de la UPV-EHU, saborea la recompensa obtenida. Su buen resultado en el examen le ha permitido poder elegir dónde realizar su especialidad. «Me he decantado por el servicio de Traumatología en el Hospital Universitario Donostia (HUD). Por el gran nivel que tiene el departamento y porque estoy cerca de casa», explica.

- La 48 mejor nota entre casi 14.200 aspirantes. Lo primero, felicidades. Y lo segundo, ¿cuánto ha tenido que estudiar para obtener semejante resultado?

- Estudié tres años de Medicina en el campus de Leioa y otros tres en el HUD. Y después me tocó preparar el MIR. Un examen que cuando estás haciendo la carrera ves con mucho respeto. Y cuando te llega el turno vives la preparación de la prueba con mucho respeto y miedo. Te la juegas todo a un examen y no sabes cómo estás de preparado, si vas aguantar estudiando tanto tiempo. Yo me examiné en febrero pero empecé a prepara el MIR en junio del pasado año.

- Condensan seis años de carrera en un examen en la que se juegan su futuro. ¿Cómo recuerda esos meses?

- Fueron ocho meses enfocados a un solo día, lo defino de esa manera. Solo hubo estudios y deporte, esa fue la rutina.

- ¿Cuál fue su rutina?

- Durante ese tiempo dediqué 12 horas al día a preparar el examen en una academia. Estudiábamos seis y siete horas al día realizamos diversos test en el ordenador durante dos horas y acudíamos a clase otras tres horas. De 8.00 a 22.00 horas de lunes a viernes. Y el sábado por la mañana hacíamos un simulacro de examen MIR y por la tarde lo corregíamos.

- Realiza el examen y, ¿con qué sensaciones acaba la prueba?

- La verdad es que del examen no salí con buen cuerpo. Me pareció muy exigente. Además, con la tensión y el cansancio mental que tienes no sabes muy bien a qué atenerte. Por eso, cuando supe el resultado, me sorprendí. No me lo esperaba. Por supuesto, estoy muy contento por el puesto logrado, aunque no pretendía sacar una nota tan buena para el puesto que quiero. Pero es más que nada por uno mismo, por puro orgullo personal. Todo el esfuerzo y horas de estudio han dado resultado.

- ¿Por qué ha elegido la especialidad de Traumatología?

- Siempre me ha gustado la Medicina. Mi aita es Radiólogo en el Hospital del Bidasoa y ama Médico Laboral de Medicina de Trabajo en el HUD y desde segundo de Bachillerato tenía claro que quería estudiar Medicina. Y ya en la carrera, me llamó la atención Traumatología. Hice durante la carrera rotaciones en el Hospital del Bidasoa y me gustó lo que vi. La vinculación que puede tener con el deporte también me atrae. Aunque este último año he dudado con Anestesia y Cardiología, al final me he quedado con trauma.

- Sus padres harían el MIR, ¿no?

- Claro.

- ¿Y quién de los tres ha sacado mejor nota?

- Yo, yo les gano, pero no se puede comparar. De un año a otro cambia mucho el MIR. Aunque un poco de vacile sí que hay en casa. Están muy contentos con el resultado que he logrado, aunque les haya ganado.

- Con el puesto que ha logrado ha podido elegir centro. ¿Por qué el HUD?

- Lo primero fue tener clara la especialidad que quería hacer antes que el sitio. Y luego ya me decidí por el HUD. Su servicio de Traumatología es muy potente, con mucho volumen de pacientes y sé que la gente sale muy preparada de allí. Además quería quedarme cerca de casa. Y las condiciones laborales también son buenas. Por lo tanto, estoy muy contento.

- El 27 de mayo comienza una nueva singladura de cinco años como Médico Interno Residente. ¿Qué es lo que más ganas tiene de hacer?

- La Traumatología tiene mucho quirófano y es algo que me atrae mucho. Cuando eres estudiante es algo que te enseñan desde fuera, aprendes mucha teoría, pero te falta un poco de acción. Es lo que más me apetece, empezar a hacer cosas.