Imputan a dos ertzainas por una agresión a una mujer en los calabozos de la comisaría de Getxo

Secuencia. Las imágenes muestran la agresión que sufrió la mujer en la comisaría de Getxo. / EC

La víctima, que había sido detenida por encararse con unos agentes en un supermercado, recibió un tortazo y varios puñetazos

DAVID S. OLABARRI Y MELCHOR SAIZ PARDOBILBAO.

Dos ertzainas declararon a finales de febrero en sede judicial en calidad de investigados -la nueva terminología para referirse a los imputados- por la agresión que sufrió una mujer en los pasillos de los calabozos de la comisaría de Getxo en mayo de 2018. La víctima, de 42 años, había sido detenida por encararse con unos agentes que estaban identificando a un «mendigo» que pedía limosna en la puerta de un supermercado de la localidad vizcaína. Ya en la comisaría, uno de los agentes le propinó un tortazo y al menos tres puñetazos en la cara después de que la detenida desobedeciese las órdenes que le estaban dando los funcionarios y tratase de coger su cartera de forma insistente antes de ser introducida en la celda.

El incidente quedó grabado por una de las cámaras de seguridad de la propia ertzain-etxea en un vídeo al que ha tenido acceso este periódico. El caso está siendo investigado por el Juzgado de Instrucción número 4 de Getxo. Por su parte, los agentes imputados también han denunciado a esta mujer, una ciudadana española de origen boliviano, a la que acusan de sendos delitos de lesiones y de atentado contra la autoridad. De hecho, los funcionarios fueron los primeros en presentar una denuncia.

Todo comenzó en la puerta de un supermercado de Getxo el 26 de mayo del pasado año. Según declaró ante la jueza, S. S. fue ese día con su novio a hacer unas compras de cara al fin de semana. Fueron en moto. La mujer se quedó en la puerta esperando porque se había hecho un esguince en un tobillo y tenía dificultades para caminar. Fue entonces cuando llegó una patrulla de la Policía vasca. Se bajaron del coche y fueron a identificar a un «vagabundo» que estaba pidiendo limosna en la puerta del establecimiento comercial. Ella se acercó a los funcionarios al considerar que lo que estaba viendo era «injusto», que los agentes que acudieron -distintos a los que después protagonizaron el incidente en comisaría- no estaban tratando bien a esa persona.

Las claves

Doble proceso judicial
Los agentes denunciaron primero a la mujer por lesiones y atentado contra la autoridad
Declaración
La víctima aseguró que sólo quería recoger su cartera porque tenía miedo a ser robada

Según su declaración, uno de los ertzainas le empujó y le dijo que se apartase. El otro le mandó a «tomar por el culo» y la empujaron. Ella se negó a marcharse, les mandó también a tomar por el culo y acabó detenida. Por su parte, los ertzainas imputados se limitaron a señalar ante la jueza que no intervinieron en esta detención, a pesar de encontrarse en las inmediaciones. E insistieron en que sólo saben que la mujer había protagonizado un «incidente» y que se encontraba en actitud amenazante.

«¡Para ya!»

Esta pareja de policías fue, en todo caso, la encargada de realizar el traslado a la comisaría. Fue allí donde se produjeron las agresiones. Según declaró la denunciante, solo quería llevarse su cartera a la celda porque llevaba «mucho dinero» encima y había oído historias de personas que salieron de la comisaría con menos dinero del que tenían antes de ser detenidas. Y dijo que fue entonces, en el momento en el que ella estaba exigiendo «sus derechos», cuando el ertzaina 8.259 comenzó a «puñetearle en la boca» mientras le decía que se callase «de una puta vez». Sólo dejó de golpearla -dijo- cuando su compañera, la agente 12.399, que también ha sido imputada por lo ocurrido, le dijo «para ya».

Después de lo ocurrido, los agentes denunciaron a la mujer y acudieron a los servicios médicos para ser evaluados. El ertzaina, de 54 años, presentó lesiones por arañazos en la «región frontal, pectoral y en la mano derecha». Su compañera, de 48, acudió al médico porque dijo que se había torcido la rodilla durante la actuación.

S. S., por su parte, rehusó en un primer momento ser asistida por el primer abogado de oficio e incluso rechazó ser atendida en el hospital porque «no confiaba» en la actuación judicial y policial. Al día siguiente, con una nueva abogada de oficio, acudió al médico forense que certificó una serie de lesiones, sobre todo en la cara, en el torso y en los brazos. Según los últimos informes médicos, desde entonces la mujer sufre un trastorno en el estado de ánimo que requiere de atención médica.

Fue en ese momento cuando comenzó el proceso judicial: por un lado la denuncia a la detenida por atentado contra la autoridad y por otro la denuncia a los agentes. Los ertzainas declararon en los juzgados de Getxo a finales de febrero. El agente que propina los golpes asegura que intervino «con un poco de contundencia» porque «vio comprometida la seguridad» de su compañera cuando la mujer quiso coger la cartera. También dijo que el «forcejeo» se produjo cuando quiso llevarla a la celda después de que se agarrase al marco de la puerta y que el primer «manotazo» fue de ella. También manifestó que le «mordió» y que actuó conforme al protocolo de detención de la Ertzaintza.

Su compañera declaró en la sede judicial que la mujer pensaba que le iban a «robar» cuando le llevaron a la celda y que eran unos «ladrones». También relató que la detenida se «lanzó» hacia su mano para coger su cartera. Y que fue entonces cuando se «enzarzó» con su compañero. En este sentido, afirmó que ella no vio «nada» de los golpes porque fue todo muy «rápido», pero admitió que trató de ponerse «en medio».