El horno sí está para bollos... y panes

El seleccionador Arturno Blanco (centro), junto a los candidatos José Roldán e Unai Elguezabal. / LUSA
El seleccionador Arturno Blanco (centro), junto a los candidatos José Roldán e Unai Elguezabal. / LUSA

Tres panaderos llevan meses preparándose en Gipuzkoa para competir el día 19 en Nantes por llegar a ser los mejores de Europa

Estrella Vallejo
ESTRELLA VALLEJO

El pan, ese alimento que complementa y sacia como ningún otro. Ya sea en bocadillo o en rebanadas. Que se coge un poco para empujar, otro cachito para después del café, quizás un pedazo más para acompañar esa onza de chocolate al finalizar la comida, y por qué no, otro trocito más sin motivo aparente. Pero el pan, no es solo pan. Y la panadería no se encarga exclusivamente de elaborar pan. Es 'jugar' con los ingredientes, las semillas, las texturas y las formas para, a fin de cuentas, «innovar», que este sector artesanal «siga renovándose» y se contribuya a «divulgar y promocionar un producto saludable».

Ese es el objetivo último por el que trabajan el seleccionador nacional de Espigas, de Panadería Artesanal, Arturo Blanco y su equipo. Pero el reto a corto plazo es ganar el Campeonato de Europa que se disputará el próximo 19 y 20 octubre. Los tres representantes españoles que se desplazarán a Nantes «son veteranos, la élite de la panadería artesanal en España. Vamos al campeonato con un equipo de Champions», dice orgulloso Blanco, desde las instalaciones de Hornos Salva -patrocinador del equipo Espigas- y empresa hasta la que llevan varios meses haciendo escapadas de cuatro días para entrenar cada uno su propuesta.

En una de las salas de la compañía, ubicada en Lezo, están ellos, con las manos en la masa, y además de forma literal. Rodeados de bandejas con unas elaboraciones que abren el apetito hasta estando recién comido. El vizcaíno Unai Elguezabal será el encargado de disputar la categoría de bollería; el murciano Javi Moreno, en panadería y el cordobés José Roldán deberá crear una pieza artística, basada en la temática 'La panadería de antes y ahora'.

Blanco advierte de que no se pueden desvelar demasiados detalles para no dar pistas a las contrincantes, pero sí avanza que jugarán con los aromas, la combinación de semillas y cereales, la buena elección de los rellenos -fundamentalmente en bollería-, la utilización de técnicas «poco habituales» y, cómo no, la creatividad.

Ocho horas en competición

Las pruebas arrancarán el día 19 y cada uno tendrá una hora y media para la preparación de su propuesta. Al día siguiente, el 20, tendrán que estar frescos para afrontar las seis horas y media que tienen por delante para terminarla. «Ya les he sugerido que o vuelven con podio o no vuelven. Así, sin presión», comenta de forma divertida el seleccionador.

¿Los principales rivales? Francia y Holanda, pero Arturo Blanco está convencido de la capacidad de sus chicos. «No hace falta suerte, sino que las cosas salgan como tienen que salir».

Los tres candidatos que forman el equipo español tienen experiencia en certámenes de estas características, pero trabajar con hornos y harinas a las que uno no está habituado siempre le suma a la prueba un toque de incertidumbre. Más aún cuando la valoración del jurado depende del más subjetivo de los sentidos: el gusto. «Por eso hay que tratar de dar con texturas y sabores universales. Y ahí destacar. Siempre digo que es en esos momentos en los que ejercemos de verdad de panaderos», reivindica.